Ya hemos finiquitado 2018. Hay que quedarse con lo bueno, y dejar a un lado lo malo, por mucho que cueste. Este 2019 viene apretando fuerte, a pesar de que desde que comenzó me ha tenido prácticamente en cama con un fuerte constipado.

Hoy, mi Buhardilla, que es y siempre será la vuestra, se traslada a los últimos días de diciembre, donde 2018 languidecía. Además, quiero hablar de deporte, aunque no sea de manera deportiva, valga la redundancia. Primero deseo agradecer a los clubes del CD Bel-liana FS y al Villena Fútbol Sala por la confianza depositada en este humilde 'contador de cosas' para hacer de speaker en la gran fiesta de convivencia y presentación de ambas entidades.

Fue un día hermoso, a pesar del frío. A medio día pudimos saborear dos paellas buenísimas, para, posteriormente, marchar al Polideportivo Municipal para presentar a los chicos y chicas que pasean el nombre de Villena allá por donde van, en ese deporte que está ganando adeptos como es el fútbol sala, aunque ese día quedó huérfano al no asistir representación alguna del equipo de gobierno, desluciendo el acto, aunque nadie echó de menos la presencia del concejal de Deportes o de la máxima autoridad de la ciudad.

Todo esto sucedió el pasado 29 de diciembre. Después de la presentación, sobre las 18.30 horas, se llevó a cabo la popular San Silvestre Villenera, una gran fiesta donde se despide el año con amigos, disfrazado o como Andrés Micó y muchos más, es decir, concentrados para lograr la victoria, algo que para el 'vaquero de Villena' es una costumbre, como así sucedió.

Estaba previsto que fuera una gran fiesta deportiva, pero esta vez el mundo del deporte quiso que esa San Silvestre hiciera de altavoz para mostrar su descontento con el Ayuntamiento. Varios clubes se unieron y desplegaron una enorme pancarta en la que rezaba: “Mejora y ampliación del Polideportivo e Inversiones Deportivas”. El Club Atletismo Promesas Villena también su unió a esta demanda, solicitando, pancarta en mano, “una pista de atletismo digna”. Faltaron muchas entidades deportivas. Desconozco si es porque “la cosa no va con ellos” o por afinidad con los que gobiernan la ciudad. El “todos a una como Fuenteovejuna”, se quedó en una “cacerolada” y una esperanza de que en 2019 los clubes vean cumplidas sus reivindicaciones.

Pero ahí no quedó la cosa. Faltaba la petición de dos familias que están atravesando por un mal momento. Muy cerca de la línea de salida se situaron con una pancarta en la que se podía leer: “Plan de emergencias ya; y No más Alfonsos”. Me refiero a la familia de Alfonso, el chico que tuvo un episodio de 'muerte súbita' y donde su mujer, Saray, junto a los suyos, está tratando de que se haga justicia recogiendo firmas. Creo que por una vez daba igual quién ganara la prueba. A pesar de la megafonía, los pitos se convirtieron en la banda sinfónica de la prueba.

Pero Andrés Micó cruzó la meta en primer lugar, y poco a poco, los casi 600 participantes de la San Silvestre fueron finalizando la prueba. Y desaparecieron las pancartas, se despegaron las pegatinas, los pitos se 'apagaron'... Y yo seguía dándole vueltas al tema. ¡Qué pena! ¡Qué rabia! Creo que esa tarde noche, muchos villeneneros y villeneras fuimos 'Alfonsos', fuimos clubes pidieron algo que es esencial: ¡Poder disfrutar del deporte en un lugar adecuado!

¿De verdad es tan complicado todo esto? No hay que mezclar política con deporte, pero es que ¡ya está bien! La San Silvestre pasó. Ha entrado el 2019, para mi en forma de ibuprofeno, pero lo mio en unas semanas se cura. ¿Cuánto tardará en curarse los males de los clubes deportivos? Espero que no se olviden de ellos. De nadie. Feliz 2019 y salud, sobre todo, mucha salud.