El cierre de la planta de residuos de Crevillente por una sentencia judicial hace saltar la alarma en Villena. Según el Diario Información, el juzgado de lo Contencioso de Elche ha declarado nula la adjudicación del contrato de recogida y gestión de basuras con Abornasa, con lo que el Ayuntamiento crevillentino se ha visto obligado a cerrarla e iniciar las gestiones para la posible recogida de residuos en la planta de reciclaje de Elche.

La sentencia, que todavía no es firme, llega después de que el grupo municipal de L'Esquerra denunciara ante los tribunales que la empresa no cumplía los requisitos legales para ejercer la actividad. En esta línea, el fallo del juez dictamina que Abornasa excedió el plazo para notificar la autorización ambiental integrada y que en el momento de la adjudicación del contrato carecía del permiso.

Es muy probable que a partir de ahora dichos residuos puedan llegar a Villena. No obstante, y según ha podido averiguar ÁGORA HABLA, hasta aquí únicamente se podrían enviar residuos industriales. No obstante, y presumiblemente, hace tiempo que se está recibiendo residuo industrial de Crevillente y pueblos de alrededor, mezclado con urbano, algo que se desconocía desde el consistorio villenense.

De ser cierto, y sin el debido conocimiento del Ayuntamiento, es totalmente ilegal, y supuestamente no ha sido controlado del todo por parte de la planta cerrada en Crevillente. Toda la Vega Baja sigue pendiente de contar con un vertedero propio, después de que se rechazara la oferta de Ortiz-Cespa por estar, presuntamente, amañado por el sumario del caso Brugal.