El pulpo tiene mala fama. Se suele comparar con él a aquellas personas que tienen la mano muy larga y se extralimitan en sus comportamientos. La corrupción define también muy buen estas prácticas ilegales y abusivas que, como la tinta del calamar, lo manchan todo. Sin embargo, pasado el tiempo, la justicia está cumpliendo con su función implacable al dictar sucesivas sentencias que arrojan luz y ponen en claro conductas, ya no presuntas, sino demostradas y merecedoras de condena penal, por parte de altos cargos y responsables del Partido Popular. La última afecta a nuestro municipio.

La Audiencia Nacional ha emitido sentencia en la pieza separada del caso del PP valenciano. Un fallo que se ha hecho público este lunes y que recoge en su página 32 que durante los actos electorales vinculados a las elecciones municipales de 2007 el Partido Popular financió, entre otros, un acto de campaña en Villena con fecha de 21 de mayo de 2007 por un importe de 8.728,06 euros.

Como ya es público, en la resolución judicial se considera acreditada la financiación ilegal de las campañas electorales del Partido Popular de la Comunidad Valenciana en las elecciones municipales y autonómicas de 2007 y en las generales del 2008. En su conclusión se afirma que el PP actuó "de manera tan absolutamente irregular, que fue delictiva". Por tanto, queda acreditado mediante esta sentencia que el PP Valenciano y el PP de Villena acudieron “dopados”, es decir, se valieron de una ventaja económica fraudulenta, a los comicios de esos años.

Si recurrimos a la hemeroteca, fácilmente podemos comprobar que el 21 de mayo de 2007 Francisco Camps visitó Villena para llevar a cabo un acto electoral en el patio festero con la candidata popular a la alcaldía en aquel momento, Celia Lledó. Queremos también recordar que, durante el transcurso de aquel mitin, el entonces presidente de la Generalitat Valenciana dijo aquella famosa frase de "esto lo pago yo", en referencia al coste de la rehabilitación de la plaza de toros. Afirmó igualmente que “no había visto en ningún mitin del PP un proyecto tan potente como éste”, comparándolo con Terra Mítica, la Ciudad de la Luz, la America’s Cup y la Ciudad de las Artes y las Ciencias... casi nada. Una ejemplificación de una manera de gobernar y hacer política basada en la ostentación y el gasto desmesurado a través de proyectos faraónicos que, en muchos casos, han resultado un fiasco para el erario público.

En este punto conviene recordar que quien ha tenido que asumir y satisfacer parte del compromiso de la deuda que el Gobierno valenciano tenía contraída con la ciudad de Villena por la rehabilitación de la plaza, ha sido el actual gobierno del presidente socialista Ximo Puig.

En octubre de 2013 ya se emitió por parte del Partido Socialista un esclarecedor y contundente comunicado en el que la presidenta del Grupo Parlamentario Socialista de las Cortes Valencianas, Ana Barceló, denunciaba que Villena aparecía en el informe de la Agencia Tributaria que investigaba los pagos realizados a Orange Market, una de las principales empresas implicadas en la trama corrupta. Esos pagos no fueron registrados como actos electorales en las elecciones autonómicas y locales de 2007, asegurándose ya entonces que “el PP se había saltado las reglas del juego democrático”.

Como conclusión, cabe afirmar que con esta sentencia queda acreditado el festín a cargo de las cuentas públicas del que participaban tanto el PP local como el PP de la Comunidad Valenciana. De manera que el caso Gürtel “siempre ha sido el caso PP” en todas sus instancias orgánicas e institucionales como reconoce la Audiencia Nacional. Se puede afirmar que los mítines del Partido Popular los pagaban otros, los empresarios beneficiados ilegalmente por obras públicas mediante comisiones y mordidas en negro. Y sus compromisos con la ciudadanía, como la rehabilitación de la plaza, también. Esperemos que empiecen a pagar ahora por los delitos cometidos y devuelvan todo el dinero que malversaron.