Renfe cerró 2016 con un 5,3% más de pasajeros de AVE que el ejercicio anterior, el cuarto año consecutivo creciendo en este servicio. 35,21 millones de viajeros el curso pasado frente a casi 31 millones transportados por la alta velocidad en 2015. Más de ocho millones de pasajeros ganados desde 2013, cuando la entonces ministra de Fomento Ana Pastor anunciara una batería de ofertas agresivas en el AVE, con precios imbatibles para competidores como el autobús.

Una política de descuentos que perdura cuatro años después, ya que los días 25 de cada mes se ponen a la venta 25.000 plazas a 25 euros para conmemorar, cómo no, el 25º aniversario de la llegada de la alta velocidad con el trayecto Madrid-Sevilla en 1992.
Y a pesar de toda esta crecida, muchas estaciones de alta velocidad continúan prácticamente vacías, con apenas ligeros aumentos: hasta ocho terminales de AVE solo recibieron en 2016 a 150 o incluso menos pasajeros a diario, según los datos que maneja Renfe obtenidos por El Independiente. Se trata de la ya célebre estación de Tardienta (Huesca, con un uso raquítico que pide su cierre a gritos), Medina del Campo (Valladolid), Requena-Utiel (Valencia), Villanueva de Córdoba (Córdoba), Villena (Alicante), Guadalajara-Yebes, Huesca y Puente Genil, también en Córdoba. Esta última es la única que rebasa la franja de 150 usuarios diarios con 152 pasajeros. Al límite.

Los raquíticos números contrastan con los buenos resultados de las grandes capitales: cogieron el AVE en Madrid Atocha el año pasado más de nueve millones de personas, y algo más de cuatro millones se subieron a la alta velocidad en Barcelona Sants. Renfe cuenta tanto las personas que cogen un tren como las que salen de él (19,7 millones en Atocha, 8,7 millones en Sants), pero la cifra real de usuarios debe dividirse entre dos. La tercera más utilizada es Madrid Chamartín (2,7 millones), la siguiente Sevilla Santa Justa (2 millones), la quinta Zaragoza Delicias (1,5 mill.) y finalmente la sexta más transitada es Valencia Joaquín Sorolla (1,3 mill.).
Puente Genil-Herrera, situada íntegramente en Córdoba y a caballo entre la última provincia y Sevilla (Marinaleda se encuentra muy cerca), es un mamotreto de estación moderna cuyo diseño pretende imitar el vuelo de un pájaro. Salió por ocho millones de euros. De la lista de deshonores es la que mejor sale parada en cuanto a viajeros: 152 al día. Se inauguró en diciembre de 2006 y pertenece al ramal de la línea Córdoba-Sevilla que se dirige a Málaga, donde el AVE llegó un año después, en diciembre de 2007.

Tardienta, 1,5 pasajeros al día
Le sigue Huesca con 110 pasajeros diarios en alta velocidad. Huesca es el final de línea de uno de los ramales del trayecto Madrid-Zaragoza-Barcelona y no tiene una elevada frecuencia de trenes AVE (apenas uno al día de ida y otro de vuelta): por eso probablemente la capital oscense no estaría en el ránking malo. “Hasta Huesca capital llegan tanto trenes AVE como trenes de media distancia, aunque no con la frecuencia deseada”, subraya el portal turístico descubrehuesca.com.Antes de llegar a Huesca hay un apeadero en Tardienta, en la provincia oscense: se trata de la terminal de Renfe con menos viajeros de toda España. Solo 1,5 pasajeros al día acceden al AVE en Tardienta. Tardienta (menos de 1.000 habitantes) es el núcleo urbano español más pequeño en tener una parada de AVE.
Mejora, aunque sin tirar cohetes, los resultados de Huesca el apeadero de alta velocidad de Medina del Campo en Valladolid: con sus 22 pasajeros al día, fue abierta en febrero de 2016 y sus perspectivas no son demasiado halagüeñas. Está en el recorrido del futuro AVE a Galicia, sin una fecha prevista para su estreno. La nueva estación de Medina del Campo está a punto de abrir, informaba recientemente la prensa castellano-leonesa. Tendrá un coste de 3,6 millones.

Costes millonarios
La estación de Requena-Utiel (Valencia), a 70 kilómetros de Valencia, abrió en 2010. Su coste fue de 12,4 millones de euros y en 2016 pasaron por ella 28 viajeros diarios. En el ránking de peor a mejor le sigue Villanueva de Córdoba-Los Pedroches, inaugurada en 2014 tras años de protestas vecinales. El resultado de esta última no es muy esperanzador, con 50 pasajeros diarios.
Finalmente están Villena, a 60 kilómetros de Alicante, con 105 pasajeros diarios -fue inaugurada en 2013 y salió por 11,5 millones de euros- y Guadalajara-Yebes, inaugurada en 2003 y primera en el trayecto Madrid-Barcelona. Ésta última está situada a 8 kilómetros de la ciudad de Guadalajara.
Su construcción supuso una inversión de casi 11 millones de euros de la época. En 2016 cerró con 108 usuarios cada día.A pesar de estos datos aparentemente malos, las cifras mejoran los números de 2015. Ese año, un cuarto de las estaciones de AVE registraron menos de 100 viajeros diarios. La alta velocidad progresa gradualmente, pero a un ritmo muy lento. Especialmente en aquellas estaciones que están a medio camino entre núcleos urbanos, en tierra de nadie.