La asociación profesional de trabajadores penitenciarios Tu Abandono Me Puede Matar - TAMPM informa que el viernes 19 de febrero por la mañana, en el departamento de aislamiento de la prisión alicantina de Villena, un interno en primer grado, muy conflictivo y peligroso ha atacado a un trabajador de manera salvaje, arrojándole a la cara gran cantidad de lejía que guardaba en un cuenco.

El interno que se encontraba en el interior de su celda ha reclamado la atención del trabajador y este al acercarse y a través de los barrotes le ha vertido el contenido del cuenco provocándole irritación por las posibles quemaduras producidas en los ojos, en concreto la peor parte se la ha podido llevar en el ojo derecho, también le ha llegado a entrar lejía en la boca pese a llevar puesta la mascarilla habiéndole afectado la zona de la faringe y es que la cantidad que ha impactado en la cara era abundante. Este trabajador atacado ha sido asistido en una primera cura en la enfermería del Centro por los servicios sanitarios penitenciarios y ha sido trasladado de urgencias al hospital.Los internos en primer grado no tienen permitido el acopio entre otros productos, la lejía, pero se les hace entrega todos los días de una pequeña cantidad para limpiar su celda, por lo que sospechamos que la iba guardando para cuando tuviera la oportunidad de atentar contra un Funcionario, como así ha sido.

El interno agresor ha protagonizado varios altercados las últimas semanas, de hecho el martes 16 de febrero junto a otros internos se amotinaron en el interior de sus celdas armados con estacas afiladas de madera extraídas de los palos de fregona que se les presta para limpiar la celda, con la única intención de exigir medicación psiquiátrica con la intención de drogarse. Finalmente y viendo que no podían conseguir su propósito, entregaron los palos afilados que utilizaron como armas para amenazar a los funcionarios. Además esa misma mañana el interno que hoy ha atacado al trabajador con lejía, tenía que asistir a un juicio que se iba a celebrar mediante videoconferencia y se negó a salir. El martes 17 este interno se negó a que fuera cacheada su celda oponiendo resistencia a los funcionarios que finalmente practicaron este cacheo rutinario y encontraron un cubo con fruta fermentada con el que los internos mediante un proceso de destilación se fabrican alcohol que suelen mezclar con medicación psiquiátrica para drogarse, de ahí que se sublevaran para conseguir pastillas psiquiátricas el día de antes.

Ante esta nueva agresión, los funcionarios del Centro denuncian la nefasta gestión que se está produciendo en el departamento de aislamiento de la prisión, la indignación de los trabajadores les lleva a dudar de si esta mala gestión es producto de unas políticas permisivas ante actos violentos por parte del Ministerio de Interior o de que sea la Dirección del centro quien no sea capaz de acometer medidas de seguridad contundentes que reconduzcan esta situación de violencia.La falta de personal y las políticas actuales del Ministerio de Interior, que limitan los cacheos y control de internos peligrosos y además omite todo reproche legal cuando se producen amenazas, agresiones o destrozos de mobiliario público, producen una sensación de impunidad en los internos que lejos de ayudar a su rehabilitación, les reafirma en la viabilidad de recurrir a la violencia para conseguir sus propósitos.

Por tanto entendemos que flaco favor se está haciendo a la sociedad desde Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio de Interior, con estas medidas permisivas con el violento.No es la primera vez ni será la última, que internos que se comportan bien, incluso internos de confianza, nos advierten de que el rumbo de las cárceles, si no cambia, veremos pronto un funcionario asesinado. Y es que hasta los propios internos ven como el sistema está cada vez mas podrido y es menos eficaz. Los Funcionarios de prisiones continuamos sin ser considerados Agentes de la Autoridad, esta Propuesta Legislativa que registró el PSOE en el Parlamento permanece hoy secuestrada en la mesa del Congreso a instancias de los sindicatos, como estrategia de negociación de una posible Ley de Cuerpos que se está negociando a espaldas de los trabajadores.