La Federación de Trabajadores de la Enseñanza de la UGT del País Valenciano (FETE-UGT PV) rechaza rotundamente la política del distrito único de escolarización que desarrolla el Consell en su campaña iniciada para la matriculación del próximo curso 2015-2016, del alumnado de los niveles no universitarios y exige su retirada.

Con base en una supuesta priorización de la libertad de elección de centro educativo por parte de las familias que quiere basar en “criterios académicos, calidad de la enseñanza, proyecto educativo o ideario del centro y no por la proximidad al domicilio de residencia”, la Conselleria de Educación ha iniciado su campaña de inscripción y su proceso de admisión del alumnado para el próximo curso en los centros educativos aplicando la política del distrito único de escolarización.

Sin embargo, para FETE-UGT PV, la aplicación del distrito único de escolarización no garantiza la distribución equilibrada del alumnado con necesidades educativas específicas. Tampoco garantiza la igualdad de oportunidades y que todo el alumnado, con independencia de su situación económica o sociocultural, tenga garantizada una plaza escolar cercana a su domicilio. Esta garantía, preferencia y prioridad principal, el que los niños se escolaricen preferentemente en centros cercanos a su domicilio, desaparece de los objetivos y preferencias que con la aplicación del distrito único de escolarización se pretende alcanzar.

Desde FETE-UGT PV consideramos que es una falacia hablar de libertad de elección de centro docente por parte de las familias, ya que serán los centros, con estas medidas, los van a poder seleccionar a su alumnado. Además, lo que realmente se pretende con el distrito único es fomentar la privatización del servicio público educativo y la competitividad entre los centros educativos, que se verá sesgada por su oferta educativa en función exclusivamente de los resultados académicos y las características socioeconómicas y culturales de su alumnado y sus familias (centros de especialización curricular), condenando a la escuela pública, que está obligada a atender a todo el alumnado derivado de otros centros, a la marginalidad, subsidiariedad y futura desaparición, al concentrar el alumnado con peores resultados académicos y situación social.

Estas medidas, junto con la paralización en la construcción y remodelación de los centros públicos y su sustitución por la cesión de suelo público a la iniciativa privada y la concertación del servicio público educativo mediante los denominados centros de iniciativa social (CIS), nos hacen avanzar peligrosamente hacia un modelo educativo neoliberal, con el que se quiebra el modelo educativo pactado constitucionalmente que establece como columna vertebral del sistema una red de centros públicos y subsidiariamente, para completar donde la oferta pública no llegue, la concertación de centros privados, lo que conduce a la privatización de un servicio y derecho fundamental de la ciudadanía: el derecho a la educación.

El distrito único de escolarización, experimentado ya en otras Comunidades gobernadas por el PP, merece nuestro más absoluto rechazo porque es una medida demagógica y populista, con la que se pretende engañar a la ciudadanía y a la sociedad valenciana. Es rotundamente falso que el establecimiento del distrito único de escolarización para el acceso a los centros educativos sirva para hacer efectiva la libertad de elección por parte de las familias de centro educativo. Reiteramos que es una medida falaz y demagógica porque la libertad de elección por parte de las familias no existe y es, antes al contrario, los centros educativos los que, con esta medida, los que elegirán a su alumnado, atendiendo a las peticiones que tengan y utilizando también el mecanismo perverso de la especialización curricular, esto es, para acceder a determinados centros se deberán reunir determinadas condiciones económicas y culturales.

FETE-UGT PV defiende la autonomía organizativa, pedagógica y de gestión económica de los centros educativos, para la organización de la atención a la diversidad, elaboración de planes de convivencia, etc. pero los centros no pueden tener autonomía curricular. Esta autonomía puede llevar a convertirse en un instrumento capaz de modificar la oferta educativa, dando lugar a la "especialización curricular" y a la selección de alumnado por el currículo.

Al igual que la Sanidad, la Educación ha de estar socializada y al servicio de la ciudadanía, ofreciendo la misma igualdad de oportunidades a todos/as los/as ciudadanos/as. Por ello la Administración debe planificar la oferta educativa para garantizar a toda la población en edad escolar una plaza en un centro educativo próximo a su lugar de residencia, con todos los servicios educativos complementarios, y con una distribución racional y equitativa de todo el alumnado, incluido el alumnado con necesidades de atención educativa, entre todos los centros educativos. Planificación, reparto equitativo de recursos e igualdad de oportunidades para todo el alumnado que no se garantiza en absoluto con esta medida.

Es demagógico y falaz, populista y manipulador, afirmar que con esta medida, el distrito único por municipio, se “garantiza la libertad de elección de centro educativo por parte de las familias” o se “mejora la eficiencia del sistema educativo” y no se “aumenta la competitividad entre los centros por tener más demanda”. Eso si, esta medida sirve para la selección del alumnado por los centros educativos, ya que son éstos los que realmente tienen en esa situación la libertad de elección, y permite su segregación, al “favorecer la especialización curricular". En definitiva, el distrito único escolar es otro de los instrumentos que va a utilizar el gobierno valenciano para privatizar el servicio público educativo, para destruir la escuela pública. No es en absoluto un mito sino una realidad que el gobierno valenciano apuesta decididamente por la privatización del servicio público educativo y del derecho fundamental de la ciudadanía a la Educación.