Un ayuntamiento progresista como el de Villena ha de apoyar a los universitarios ante un ataque como el producido por el Ministerio de Educación

Es ya un hecho constatable que el PP ha destrozado la igualdad de oportunidades a la hora del acceso a las carreras universitarias. En mi opinión, no es un planteamiento económico, va mucho más allá, estamos ante un posicionamiento puramente ideológico que trata de alejar a los hijos e hijas de clase media trabajadora de este país de la formación superior, de manera que solo puedan estudiar los hijos e hijas de los que puedan pagar por cursar estudios superiores. Por tanto, el PSOE desde las instituciones que gobierna, en cada sitio en la medida de nuestras posibilidades, hemos de articular medios que ayuden a que los universitarios de familias de rentas medias-bajas, puedan sacar adelante sus estudios universitarios.

Por un lado, la respuesta a una pregunta parlamentaria del PSOE evidencia que estamos ante la mayor caída porcentual en las becas generales y de movilidad desde el año 1996. El Gobierno de Mariano Rajoy cambió en 2012 el sistema de reparto, introdujo un baremo que incluye una parte de ayuda fija y otra variable, en función del número de demandantes en cada momento y del presupuesto. El ministerio de Wert defiende que el número de becarios ha aumentado, pero no nos dice que se han rebajado sustancialmente las cantidades; la cuantía de las ayudas ha caído más del 21% en los dos últimos cursos.

Por si esto fuese poco, el Gobierno plantea el real decreto que establece la nueva ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales, y que permite a los centros académicos ofertar grados de entre 3 y másteres de 2 años, previo paso por caja. Todo esto a pesar de que rectores, oposición, sindicatos y estudiantes se oponen de manera frontal, entre otras cosas porque España cambió el modelo de forma generalizada en 2010 para adaptarse al Plan Bolonia, que además aún no ha sido evaluado.

Nuestro “gran ministro de Educación”, José Ignacio Wert, ha resaltado que con los datos actuales, la reducción en un año de la duración de los grados que decidan las universidades, supondrá un ahorro en el coste de las tasas para las familias de 150 millones de euros,-¡¡¡mentira!!!-, porque no dice que con tres años los alumnos y alumnas de este país no habrán finalizado sus estudios, solo tendrán una formación generalista. Como es evidente, si quieren ser competitivos en el mercado laboral, deberán optar a una especialización; sí o sí tendrán que pasar por caja, o por un crédito bancario, si lo consiguen, para poder cursar dos años de especialización. De manera que este cambio, va a suponer un encarecimiento de los costes para las familias porque un crédito en la Universidad Pública en un Grado, cuesta en torno a 20€; en cambio, un crédito para un Máster cuesta unos 60€, y además a diferencia con otros países con los que se nos pretende comparar, no existe un buen programa de becas para su desarrollo, con lo que se estima que el coste de las carreras se elevará entorno a un 80%.

Si además, ya hablando de Villena, nuestros estudiantes se han de desplazar, como poco a San Vicente, a Elche o a Valencia para efectuar sus estudios superiores, las familias de Villena tenemos que realizar un mayor desembolso económico para que nuestros hijos e hijas cursen carreras universitarias que los hijos e hijas de familias residentes en ciudades universitarias, por lo que supone el coste en los desplazamientos, alquileres..., por tanto se hace mucho más complicado que un hijo o hija de una familia media trabajadora de Villena pueda acceder a la enseñanza universitaria.

Nuestra propuesta, la propuesta del PSOE desde el Ayuntamiento de Villena, debe de encaminarse en intentar paliar en la medida de nuestras posibilidades ese desequilibrio que se produce en el caso de los estudiantes de nuestra ciudad, de manera que se arrime el hombro desde el Ayuntamiento para que al menos, los desplazamientos a la Universidad de Alicante que es la universidad que más estudiantes acoge de Villena, sean mucho mas razonables que lo son a día de hoy para las familias, apoyando a los universitarios a través de ayudas o de becas. Esto es algo viable, evidentemente siempre desde el equilibrio, puesto que ya se está ayudando en otro tipo de enseñanza como es la musical, por tanto deberíamos apoyar a las familias en ese sentido. Porque como dice Tomás Burlat, “cuando se nace pobre, estudiar es el mayor acto de rebeldía contra el sistema. El Saber rompe las cadenas de la esclavitud”.