Se nos había quedado clavada la visita a la ciudad de Sagunto porque tuvimos un intento baldío hace años. El sábado cumplimos nuestra deuda y más que sobradamente.

Los miembros de nuestra Asociación, acompañados por quienes, no perteneciendo a ella, quisieron pasar un día de aprendizaje sobre la presencia de Roma en Hispania, acudimos con máxima atención a las explicaciones de nuestro guía quien no dejó de poner entusiasmo y motivación en el castillo de Sagunto para compensar, quizás, el estado algo calamitoso del mismo, después de más de 2.000 años de existencia y haber experimentado mil y una peripecias históricas. Accedimos al recinto del teatro romano conociendo su admirable acústica y la siempre discutible manera de restaurar los antiguos monumentos pétreos.

La visita vespertina a la casa de los peces –en realidad, una villa romana- y el descubrimiento de una importante calzada que entraba directamente en la ciudad de Sagunto fue el punto final a un día fantástico, con un magnífico ambiente de camaradería.

Gracias a todo el mundo por vuestras aportaciones, tanto físicas –por haber venido- como intelectuales, dadas las numerosas intervenciones que realizamos para seguir aprendiendo, algo que nuestro guía agradeció muy sinceramente.