¿Y ahora por dónde bajo? Eso es lo que se preguntarán los que utilicen su vehículo y estacionen en este aparcamiento destinado a las personas con movilidad reducida.

Una vecina de la zona del Bulevar Maestro Carrascosa, que ha sido remodelado hace bien poco, nos manda una serie de fotografías es las que se puede apreciar como, en uno de los aparcamientos destinados a personas con movilidad reducida, y si el o la que conduce tiene que, una vez estacionado el vehículo, sacar una silla de ruedas e incorporarse a ella, es prácticamente una misión imposible.

Justo a la izquierda, es decir en el lado del conductor, existe una especie de bolardo de color amarillo, además de una señal de tráfico y dos nuevos bolardos, que impiden que la puerta del conductor se pueda abrir.

Está situado justo en la entrada del pasaje que conduce a Hacienda y donde existe un paso de peatones, y encima de la acera, un nuevo bolardo, por lo que impide que cualquier vehículo pueda aparcar unos metros antes para sortear los obstáculos que impiden bajarse del coche.

Resulta extraño que, los arquitectos o técnicos municipales que realizaron los informes de obras no cayeran en esta equivocación. El aparcamiento ya está señalizado, y luce así de radiante. Ahora, únicamente queda que, o bien se retire la señal de tráfico o los dos bolardos, para que cualquier conductor o conductora con movilidad reducida, puedan estacionar su vehículo y salir de él.