Que rápido pasan los días. Después del fenomenal inicio del Leyendas del Rock el pasado miércoles, nos plantamos en el ecuador del festival con muy buenas bandas por delante, y con una ciudad invadida por las camisetas negras y por gratitud de los que han elegido este festival que cada año gana adeptos.

Sin incidentes, con una seguridad de lujo y con una afluencia que va demostrando año tras año que, independientemente de los grupos que toquen, el Leyendas del Rock es una marca más que consolidada, se desarrolló esta segunda jornada del festival.

Los finlandeses Steve ‘N’ Seagulls fueron los encargados de iniciar en el escenario Azuzenala descarga con sus versiones de clásicos del rock en clave de bluegrass. Con sus balalaikas y guitarras acústicas este peculiar combo, como mínimo, consiguió calentar todavía más, pues ya pegaba el sol, a la animada concurrencia.

Versiones de clásicos como “You Could Be Mine” de Guns N’ Roses o, especialmente, “Thunderstruck” de AC/DC, con su particular cover que hizo descubrir a la banda en su día en Internet, no dejaron indiferentes a los que se animaron a acercarse a verlos a primera hora de la tarde.

Continuaban en el escenario paralelo Jesús de la Rosa otros fineses, Insomnium, que con su death metal melódico de estilo progresivo y sus particulares letras melancólicas consiguieron atraer a una gran multitud para disfrutar de su original propuesta, que mezclaba voces guturales con algunas más melódicas. La banda inició su setlist con “Winter’s Gate”, haciendo headbanging todos sus componentes sincronizadamente. No faltó su clásico “While We Sleep”, que cuenta con la friolera de más de cuatro millones de visualizaciones en Youtube. Desde luego, no nos dieron precisamente insomnio…

El Mark Reale, el ya mítico escenario cubierto de menor tamaño pero no menos querido, inauguraba el día con And Then She Came, la banda liderada por la oriental y sexy ex Krypteria Ji-In Cho, a los cuales no pude llegar íntegramente a verlos excepto el último tema “Like A Hurricane”. No obstante, a tenor de la respuesta, parece que conectaron a las mil maravillas con el respetable.

Sí que pude ver casi toda la actuación de los reunificados Tigres, que atrajeron a multitud de curiosos y nostálgicos al citado escenario. Me gustó mucho su actuación, con su heavy metal ochentero de corte clásico y voces agudas. En cuanto a los temas, no faltaron “Victimas del rock”, la cachonda “No hay segunda vez”, que dedicaron a alguna de sus amantes; o la hardrockera “El exterminador”. Destacaron su original y metalizada versión del éxito de Los Bravos “Black Is Black”, en la que los agudos brillaron especialmente; “Listos para el asalto” (especialmente participativa entre el público) y, sobre todo, su himno “No me rindo”, que incluso llegaron a versionar Metal Mareny con la colaboración de Leo Jimenez hace más de una década.

Con un divertido telón de fondo que mostraba a dos patos saliendo de dos cáscaras de plátano, se presentaban los escoceses Alestorm, que repetían en el Leyendas tras su recordada actuación de hace un par de años. Su último disco ‘No Grave But The Sea’, editado este mismo año, fue el más representado en el show, con temas como el homónimo “Alestorm o la festiva y alegre “Mexico”, que fue celebradísima con saltos y coros de toda la audiencia. ¡Incluso se formaron pogos en los temas finales! “Drink”, “The Sun Norwegian” su peculiar versión del rapero Taio Cruz “Hangover” o la cachonda “Fucked With An Anchor” fueron otros de sus himnos más celebrados durante su actuación.

El mítico Peavy Wagner regresaba de nuevo al Leyendas tras su comparecencia en 2015 junto a Refuge. Si entonces solo se centró en los primeros clásicos de Rage en ese rescatado proyecto, ahora sí que tuvimos un concierto de los Rage más populares y exitosos, con un repertorio que quitó el hipo. Así, los alemanes dieron el pistoletazo a su actuación con su clásico “Don´t FearThe Winter”. Teniendo en cuenta que su actual guitarrista es el venezolano Marcos Rodriguez, hubo mucha comunicación en castellano con la audiencia: “¡Quiero ver todo el mundo saltando!”, nos decían. No faltaron himnos como la exitosa “From The Cradle To The Grave” o “Straight To Hell”, con un sonido limpio a la par que contundente. Marcos pidió un aplauso para la leyenda Peavy e hizo hincapié en lo mucho que le gustaba el tema “Black In Mind” cuando era pequeño, que por supuesto no faltó. Se despidieron con un coreado y alargado “Higher Than The Sky”, que incluyó un celebrado fragmento del “Holy Diver” de Dio cantado magistralmente por su guitarrista. Conciertazo.

Casi paralelamente que Epica, en el escenario Mark Reale, los históricos colombianos Inquisition, que a última hora se encargaron de sustituir a los noruegos 1349, dieron tralla de la buena con su particular black metal y temas como “A Magnificent Crypt Of Stars”. A tenor de lo poco que pude ver, muchos agradecieron el cambio.

Los alemanes liderados por Hansi Kürsch, que precisamente cumplía 51 veranos en este concierto, por fin co-lideraban uno de los grandes días del Leyendas. “Es grande regresar a España y estar por primera vez en el festival Leyendas del Rock”, nos comentaba el vocalista al comienzo del show. Con la más reciente “The Ninth Wave” y el clasicazo “Welcome To Dying”, Blind Guardian nos dieron la bienvenida a esta tierra mágica de un grupo que, aunque dio un concierto muy bueno, falló en su pobre escenografía, sin telón ni elementos reseñables… Suerte que en su repertorio tiraron del material clásico, y así, un tema como “Nightfall” me hizo rememorar el concierto en el que les vi por primera vez en el tour de ese mítico disco. No faltaron himnos como “Bright Eyes”, “Another Holy War” o la mítica “Imaginations From The Other Side”, del que dieron un buen repaso. La emotiva y coreada balada “The Bard’s Song” o el anhelado “Mirror Mirror” dan buena fe de que tenemos Blind Guardian para rato…

A tenor de algunas confirmaciones del próximo año, parece que la tónica de repetir cada dos años es bastante recurrente en algunos grupos, como algunos de los mencionados antes, o los otros cabeza de cartel de este día, los incombustibles suecos Arch Enemy. Si hace un par de años venían con una recién incorporada Alissa White Glutz, cambio no exento de polémica en su momento, parece que la integración de la ex vocalista de The Agonist al combo sueco ha sido más que efectiva. Hasta en el Leyendas se notaba que ha impuesto una moda, pues eran decenas y decenas las chicas que imitaban su peculiar color de pelo. Respecto al repertorio, variado, pero también presentando temas como su recién estrenado nuevo single “The World Is Yours”, con el que abrieron sin preámbulos su bolo. “Ravenous”, la melódica “War Eternal” o la trallera y esperada “We Will Rise” demostraron por qué siguen siendo los reyes del death melódico. El guitarrista Michael Amott dio una verdadera lección con su bellísimo solo, con incluso toques blues, demostrando su gran versatilidad a las seis cuerdas. Con “Nemesis” acabaron otro magistral bolo que, de seguro, no será el último en estos lares.

Paralelamente Arch Enemy, el Mark Reale se “petó” una vez más para ver a la banda de Roland Grapow; los impresionantes Masterplandemostraron que siguen teniendo vida pese a los numerosísimos cambios de formación que incluyen novedades en los últimos años como el ex bajista de Stratovarius, Jari Kainulainen. El vocalista Rick Altzi demostró ser un más que digno sustituto de Jorn Lande. Eso sí, con el repertorio no arriesgaron y siguen yendo a piñón fijo, interpretando una gran cantidad de temas de su exitoso debut nunca superado. Así, “Enlighten Me”, “Soulburn” o el corte interpretado originalmente en estudio junto a Michael Kiske, “Heroes”, sonaron de lujo pese al sonido, siempre discutible de la carpa cubierta. Únicamente hubo un recuerdo al último disco con el single “Keep Your Dream Alive”, así como también se acordaron de su actual disco de regrabaciones de Helloween con la buenísima “The Chance”. Acabaron con un “Crawling From Hell” que terminó cansando un poco, pues lo improvisaron para que interactuara el público hasta la saciedad. No obstante, bolazo de Masterplan.

En el mismo escenario, los británicos Raven, con más de cuarenta años de historia, fueron la opción escogida por un gran número de leyenderos, y es que canciones como “Hell Patrol”, “Rock Until You Drop” o, ya en el final, su metalizada versión del “Born To Be Wild” de Steepenwolf, hicieron de esta leyenda otra reunión de puro metal y nostalgia.

Con Obús nada que objetar, pues desde hace años han conseguido volver a primera división dentro del rock. Siguen sonando que atruenan, como decía uno de sus antiguos temas. “Necesito más”, “Pesadilla nuclear” o un “Solo lo hago en mi moto” a la memoria de Ángel Nieto fueron algunos de sus himnos más celebrados, a pesar de que creo que esta vez el sonido de guitarras fue un tanto excesivo. “Te visitará la muerte”, “Autopista”, el coreado y corrosivo “Que te jodan” (su himno del siglo XXI) o, ya en el final, las inevitables “Dinero, Dinero” y “Va a estallar el Obús”, demostraron que Fortu sigue siendo una referencia como frontman y vocalista en este país, amén del gran Paco Laguna a la guitarra y un batería bestial como es Carlos Mirat. Acabaron con una performance divertida, presentando a la banda, con particularidades como Fortu tocando la batería o el también gran bajista Fernando Montesinos clavando a Lemmy de Motörhead con un fiel cameo del “Ace Of Spades”. ¡Vaya si estalló el Obús…!

Llegamos al final de la jornada con un sabor agridulce; no en cuanto a calidad, ya que ambas leyendas nacionales (Obús y el incombustible Sherpa) lo dieron todo en el escenario. El problema fue que el cansancio pesaba y, en este ya último concierto de la jornada, la gran mayoría del público comenzó a abandonar el recinto. No obstante, los ex barones Sherpa y Hermes (con su hijo, el gran Valdés también a la guitarra), no se amedrentaron y atacaron con fuerza temas propios como su “Guerrero en el desierto”, con el que se inició el concierto ante una respuesta un tanto pasiva del público pese al gran tema (y discazo) que es. Muchos clásicos del Barón como “Chicos del Rock”, “Son como hormigas” o “Los rockeros van al infierno”. Para gustos colores, pero estos serán siempre los auténticos barones, sin lugar a dudas.

Concierto en la Plaza Mayor y Megadeth

Pero la peña se quedó con ganas de mas. Y para los madrugadores, y como en ediciones anteriores, en la Plaza Mayor esperaban los Avalanch, que realizaron un concierto muy acertado, con un repertorio coreado por los cientos de asistentes.

Mientras sonaban de fondo, hubo los que prefirieron huir de la aglomeración y apostar por un refresco bien frío, o sentarse en una terraza, con el buen rollo de todos los amantes de este género musical que hace desplazarse a sus adeptos desde cualquier lugar del planeta.

Y para este viernes viene, sin lugar a dudas, uno de los platos fuertes del festival, por no decir el grupo insignia del Leyendas del Rock 2017: Megadeth. La leyenda del thrash metal estadounidense liderada por Dave Mustaine y su eterno escudero, Dave Ellefson, forma parte del denominado Big Four del thrash metal made in USA (Metallica, Slayer, Anthrax). El peculiar estilo de Mustaine para tratar las canciones, con esa complejidad y gusto refinado por las guitarras, potencia a raudales, nitidez y energía, complementadas con dolorosas letras, a menudo reflejo de la a veces atormentada vida del icónico líder pelirrojo, han marcado una trayectoria de más de 30 años donde el grupo ha vendido decenas de millones de álbumes en todo el planeta, han sido nominados en 12 ocasiones a los premios Grammy (la más reciente en esta próxima ceremonia de febrero 2017) y ha participado en el soundtrack de varios films, tales como Last Action Hero.

Pero también estarán sobre las tablas de los escenarios Azucena y De la Rosa, grupos como Amaranthe; Overkill, Hammerfall, los míticos UFO, los españoles Warcry, que no se han perdido ningún Leyendas del Rock, y que serán los encargados de telonear a Megadeth; Max & Iggor Roots, Avalanch o Zenobia.

¡Larga vida al rock!