Según Rubén Darío, la Juventud es un “tesoro” que, sin embargo, en boca del portavoz del Partido Popular, Miguel Ángel Salguero, se devalúa cada vez que comparece para pretender justificar las decisiones que adopta su partido. La última, tras votar negativamente la reciente aprobación del presupuesto del Ayuntamiento de Villena. Una herramienta financiera imprescindible con la que dotar a la Administración local de los recursos necesarios para prestar los servicios públicos como exige y merece la ciudadanía.

Sin pretender resultar paternalistas, condescendientes ni ofensivos, recurrimos a la cariñosa fórmula con la que nos gusta aludir a nuestros menores para afirmar que el “chiquillo” se ha dejado llevar por su inexperiencia y falta de memoria. Su intención, más que fiscalizar y hacer una oposición responsable, parece buscar protagonismo, granjearse las simpatías de sus simpatizantes y afiliados, al mismo tiempo que ganar puntos entre la cúpula de su organización.

Pero el prometedor “cachorro” de Nuevas Generaciones, que pese a su corta edad suma ya varias legislaturas como edil, puede terminar convirtiéndose en un inútil “cacharro” para su partido y, lo que es peor, para la gestión municipal. Abusar de la soberbia, la demagogia y recurrir a falsedades poco edificantes en nada ayuda en estos tiempos complicados y, además, debilita los argumentos de la legítima posición contraria al equipo de gobierno.

Su valoración del último pleno extraordinario se basa en una manifiesta falta de visión institucional, descalificaciones gratuitas y una absoluta ausencia de respeto a la población. Mientras unos ostentamos la autoridad política con el respaldo democrático de los votos, otros ni siquiera pueden ostentar la autoridad moral porque habría que recordarle que su partido, no hace tantos años y con una mayoría absoluta, fue incapaz de aprobar durante tres años los presupuestos municipales. Ahora el PSOE, en coalición con Los Verdes, hemos aprobado en dos años consecutivos los presupuestos a pesar de las dificultades. Así pues, cuando Salguero critica el retraso resulta, cuanto menos, algo vergonzoso y sonrojante.

Quizás el joven portavoz, tampoco sea consciente de que en la última legislatura en la que el PP gobernó Villena, los asesores contratados por alcaldía eran 9 frente a los 7 de la actualidad. Con estos cargos de confianza se ha tenido que hacer frente a la falta de personal en plantilla para desempeñar algunas funciones básicas municipales coincidiendo con la pandemia. Por tanto, el gobierno Popular repercutió un 30% más de gasto a las arcas públicas, lo que evidencia no solo una actitud manirrota sino una notable carencia de eficiencia por su parte. Por tanto, Salguero puede ahorrarse sus lecciones.

Asimismo, cuando se refiere despectivamente al “departamento de propaganda” con cierta sorna, descalifica la profesionalidad del gabinete de comunicación y vierte insidiosas acusaciones de manipulación informativa. Aunque cabría recordarle que el PP contrató en ese departamento al hermano de la alcaldesa, de profesión carnicero, sin duda un mérito y una cualificación acordes para realizar las tareas periodísticas. Seamos serios, por favor, y no tomemos el pelo a la gente.

Tampoco ha hecho su trabajo por el que cobra un sueldo del Ayuntamiento de Villena, pues no es de recibo que ahora se queje de que no se le ha ofrecido participación durante la elaboración de los presupuestos, un extremo que se puede desmentir fácilmente. Existen varios correos electrónicos en los que se puede comprobar que en diciembre se le envió un borrador del presupuesto para su estudio inicial; un segundo borrador en vísperas de Navidad; otro después de Navidad, y el último el 5 de febrero. En todo este tiempo el concejal de Hacienda no ha recibido ninguna propuesta.

Además, el pasado viernes se celebró una comisión informativa y el martes una junta de portavoces para hablar del presupuesto. En ambas ocasiones tampoco se ha recibido ninguna aportación o sugerencia del Partido Popular.

Salguero también omite de manera interesada en su intervención que las ayudas del Plan Resiste en Villena se han podido gestionar gracias al presupuesto del Ayuntamiento y a las trasferencias de la Generalitat Valenciana. La tercera administración que ha de realizar los ingresos a los ayuntamientos es la Diputación Provincial, única entidad gobernada por el PP, que casi dos meses después no ha transferido aún el dinero.

Cuando el portavoz popular menciona que se piensa solo a dos años vista y que no hay un proyecto de ciudad a largo plazo, olvida las hipotecas que todavía debemos soportar los vecinos y las vecinas heredadas del PP, auténticos ejemplos de caras chapuzas sin planificación y falta de diligencia técnica, social y económica. Si ese es el modelo que pretende llevar a cabo Salguero, conviene que sea más prudente en sus afirmaciones para no hacer el ridículo. En estos presupuestos y en las futuras incorporaciones del remanente vamos a tener que abonar casi un millón de euros por el Centro Deportivo para garantizar el equilibrio presupuestario comprometido en su día por el PP con la empresa concesionaria. Y más de millón y medio de euros para pagar el parking de la plaza de toros que, supuestamente, no iba a costar nada al erario público.

Finalmente, felicitamos al Grupo Socialista y al Grupo Verdes de Europa por la capacidad de diálogo y entendimiento demostrada a la hora de elaborar y consensuar los actuales presupuestos, que van a permitir a Villena seguir progresando y avanzando. También les animamos a trabajar por los villeneros y las villeneras, sin prestar atención a distracciones que solo persiguen desestabilizar y provocar ruido.