Desde la asociación de trabajadores de prisiones “Tu Abandono Me Puede Matar” TAMPM, informamos que desde el pasado día 14 de octubre han quedado confinados para prevenir el contagio por coronavirus cuatro módulos residenciales de la prisión de Villena, tras el positivo en Covid-19 de un monitor.

El trabajador de la empresa de persianas y toldos tras encontrarse mal, se ha marchado al hospital de Elda donde le han realizado una PCR dando positivo en coronavirus. Tras este resultado lo ha puesto en conocimiento del centro penitenciario y se ha adoptado la decisión de clausurar los talleres productivos y devolver los internos que allí estaban trabajando a sus respectivos módulos, donde quedarán confinados de manera preventiva sin tiempo predeterminado.

Este confinamiento afecta a cuatro departamentos con un total de 413 internos de los 1200 internos que cumplen condena en la prisión de Villena.

Los departamentos afectados son el módulo 4 con 122 internos, el módulo 5 con 96 internos, el módulo 6 con 92 internos y el módulo 8 con 103 internos.

El confinamiento de estos internos supone que los mismos no podrán salir del mismo para realizar ninguna actividad común como polideportivo etc, tampoco podrán salir a los juicios y diligencias judiciales que tengan programadas, por lo que quedarán suspendidos los mismos, como también se suspenden por el momento las comunicaciones con familiares y amigos.

Esta situación de confinamiento, limitación de movimiento y suspensión de las comunicaciones, provoca un aumento de tensión en la convivencia precisamente por la incertidumbre a lo desconocido, que los profesionales tenemos que solventar armados de paciencia, con mucho diálogo y en ocasiones solventando plantes, peleas y agresiones. Por ello reclamamos a la opinión pública y a la clase política que se preocupe por las condiciones laborales de los Funcionarios de Prisiones, ya que el Gobierno de la Nación pese a sus promesas cuando estaba en la oposición, nos ha abandonado y no atiende nuestras demandas, pese a que constantemente insistimos en que necesitamos ser escuchados.