Debido a un comentario, de estos que dice el señor Alcalde como si nada y sin apenas despeinarse, desde su campechanía y bondad, nos preguntamos si Villena ha tenido, en estos últimos más de tres años y medio, la máxima autoridad local que nuestra ciudad, capital de comarca, se merece. La misma pregunta que él dejó en el aire nos la formulamos nosotros: ¿está el Alcalde a la altura de las circunstancias?

Por lo visto debía ser el Partido Popular quien hiciera el proyecto de la reurbanización de la Plaza de las Malvas para dárselo, ya realizado (y quizás en 3D), al Tripartito en una moción… De verdad, que malos somos ¡mira que no estar a la altura de las circunstancias! Tras todo esto tiempo en el gobierno parece que todavía les cuesta dejar el cometido de la oposición a la oposición, que también se les ha dado, y ahora que han comenzado las prisas por intentar hacer algo, por eso del qué dirán, intentan seguir viviendo de lo realizado anteriormente. Son los técnicos del Ayuntamiento quienes, a petición de quienes gobiernan los realizan, pero, eso sí, debe de haber voluntad de ejecutarlo pero para este equipo de gobierno el grave problema de alcantarillado de este lugar, y el peligro que supone el mal estado de un parque con decenas de visitas al día no es primordial. Sin embargo, para su “megaproyecto” de los carriles bici, que de eso, parece ser, sí tiene necesidad “apremiante” la ciudad, no nos han pedido ayuda.

Nos preguntamos si ha estado, tanto el Alcalde como su “compacto” equipo, a la altura de las circunstancias para estar en el día a día con los ciudadanos, escuchándolos, reuniéndose con ellos y resolviendo, rápida y eficazmente las quejas de los vecinos. ¿Cuántas reuniones ha mantenido con los agricultores? ¿Y con plataformas como la del soterramiento o la de los malos olores? Porque la línea verde instalada por ellos, por lo que parece, es lenta e ineficaz. Opinar en facebook, con frases malintencionadas e intentando sembrar dudas que se pueden solucionar fácilmente, tampoco creemos que sea lo más adecuado.

Nos preguntamos si estar a la altura de las circunstancias es no ser capaces de pactar plazos, ya anteriormente convenidos pero desechados, con la Generalitat para el pago de una plaza de toros que han desperdiciado y que están al día. O perder subvenciones como la de la insonorización de la plaza o la de la adecuación de los accesos del AVE, por ejemplo.

No es estar a la altura de las circunstancias acordarse de los parques y jardines de la ciudad, ahora, a menos de cuatro meses de las elecciones. No es estar a la altura de las circunstancias rebatir a vecinos si han venido una o siete veces a verlo para solucionar un problema, decir que ya tiene la solución y un informe policial contradecirle a renglón seguido, no es estar a la altura de las circunstancias reducir subvenciones locales a las asociaciones sociosanitarias, ni cumplir tu programa electoral y tampoco mantener Villena sucia, y sin las infraestructuras acordadas, por la empresa encargada y sancionarla mínimamente en detrimento de nuestras arcas.

Precisamente no es estar a la altura de las circunstancias intentar, constantemente, obviar las discrepancias entre los partidos de gobierno, no sumar fuerzas entre concejalías y que te pidan, como ocurrió, una destitución pero negarse, por los motivos que fuera, a toda costa. Es imperdonable no estar a la altura de las circunstancias para reconocer que no se está a la altura de las circunstancias.