Esta campaña, en colaboración con la concejalía de Sanidad, Juventud y Comunicación, pretende, con el lema "La verdadera fiesta siempre debería acabar bien, y que sea así depende de ti", concienciar tanto a los más mayores para que eviten en los días de fiestas ingerir alcohol en presencia de menores, como a éstos últimos, para que lo hagan de manera moderada.

"Esta campaña está englobada dentro de los objetivos del plan sobre la drogodependencia, y pretendemos que se divulgue para tratar de paliar este problema", anuncia Cerdán, que declaró que, y como se viene haciendo desde hace tres años, "no se servirá alcohol en la Tribuna de invitados para las fiestas".

Por su parte, Virtudes Leal, manifestó que "queremos hacer hincapié en tratar de no relacionar el consumo de alcohol y otras drogas con el mundo de la fiesta", al tiempo que quiso lanzar un mensaje para los festeros más mayores: "El consumo moderado de los adultos es bueno para los más jóvenes".

Leal explicó que cada vez la juventud comienza a beber a una edad muy temprana, "sobre los trece años", apuntó, mientras que avisó de las posibles consecuencias a lo que lleva esta adicción: "A largo plazo provocan daños cerebrales y se puede llegar a una drogodepencia".

Intervenciones 
Por otro lado, Fulgencio Cerdán, expuso las dos intervenciones por parte de la concejalía de Bienestar Social y Sanidad que se darán a conocer en la Junta de Gobierno del próximo lunes.

La primera es una intervención en familias con miembros en factor de riesgo o que no están estructuradas. "En estos momentos contamos con dos trabajadoras sociales y un psicólogo; mientras que potenciamos con la contratación de un nuevo educador social", explicó el edil.

En estos momentos existen 132 familias en situación de riesgo. "Cada familia es un mundo distinto y hay que efectuar actuaciones individualizadas. Se trata de ayudar en varios aspectos como el económico, organización del hogar, manejo de dinero, control de integridad física, higiene, alimentación, horas de sueño, edad, vestido, acompañamiento a centros de salud, en resumidas cuentas a una integración en la sociedad", explicó Cerdán.

Por otro lado se pretende intervenir en reinserción socio-laboral, para lo cual se potencia el equipo con un orientador laboral, para tratar de ayudar a las personas desempleadas "a acceder a un trabajo". "Se les ayudará a redactar un CV y se les acompañará a una entrevista de trabajo, por ello es muy importante la figura de un orientador", apuntó Fulgencio Cerdán.

Se apuntó que se trabaja con personas de exclusión social y con menores de 16 años en adelante. Estos dos planes de intervención cuentan con dos años de duración prorrogables a dos más, con un coste aproximado de 20.000 euros cada uno.