La consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, Mireia Mollà, presidieron ayer tres mesas sectoriales con el sector agrícola, ganadero y pesquero con la finalidad de consensuar con el sector un protocolo que garantice la seguridad de los trabajadores adaptado a las características de cada actividad y a las particularidades del territorio valenciano.

Los encuentros, en los que también participaron representantes de Salud Pública, congregaron a las entidades, sindicatos, cooperativas, empresas e industrias agroalimentarias de transformación, cofradías y comunidades de pescadores con los que las consellerias de Agricultura y Sanidad querían perfilar y consensuar planes de prevención para responder de forma ágil y conjunta.

La consellera, al término de la primera reunión, se mostró partidaria de prevenir, desde la anticipación, con un plan ajustado a las necesidades y al perfil del campo valenciano donde prevalecen los llamados trabajadores "consolidados" que viven la zona y se desplazan diariamente desde su residencia habitual hasta las explotaciones.

Mollà avanzó que se elaborará una guía con indicaciones de seguridad para cada sector, así como una Declaración Responsable del empleador que garantice el cumplimiento de las medidas de seguridad y la trazabilidad de los trabajadores.

Asimismo, señalaron el trabajo directo con las administraciones locales -Diputación y Federación Valenciana de Municipios y Provincias - para crear una red de soluciones de vivienda

Los servicios documentales de la Conselleria elaboraron un informe sobre las próximas campañas de recolección en la Comunidad, que comienzan a finales de agosto y en algunos casos, como el de los cítricos, se extienden hasta finales de mayo, para poder trabajar de acuerdo a un calendario y a un mapa concreto.

El informe destaca en primer lugar la campaña citrícola por duración y extensión, repartida a través una quincena de comarcas de la Comunidad Valenciana. El reparto de las variedades desde las tempranas a finales de agosto hasta las más tardías de finales de mayo favorecen la presencia de trabajadores estables que cubren toda la campaña y que ascienden al 86% del total.

En el caso de la vendimia, la particularidad de la uva de mes embolsada precisa de recolectores especializados mientras que en la uva de vinificación la mecanización alcanza cotas de hasta el 70%.

La Conselleria avanzóque trasladará toda esta información así como los acuerdos alcanzados al Ministerio, que este viernes ha convocado una nueva conferencia interterritorial con representantes de todas las Comunidades Autónomas.