El Consorcio Provincial de Bomberos ha reforzado con más de cuarenta efectivos, hasta alcanzar los 150, su dispositivo de seguridad y emergencia con el fin de atender las numerosas incidencias que el temporal de viento y lluvia está provocando en la provincia.

El presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón, se ha desplazado esta mañana hasta el Parque Central del Consorcio, en Sant Vicent del Raspeig, para conocer de primera mano la situación actual y el trabajo que los bomberos están desarrollando desde las ocho áreas operativas que conforman el servicio. Mazón ha estado acompañado por el diputado responsable del área, Javier Sendra, y por el Inspector Jefe del Servicio, José Rubio.

Según ha informado el Centro de Coordinación de Emergencias, desde las 00:00 horas se han recibido más de 600 llamadas telefónicas, la mayoría de ellas de las comarcas de la Marina Alta y la Vega Baja. La caída de ramas y árboles y la filtración de agua han sido las principales incidencias registradas, aunque también se ha actuado ante la inundación de vías públicas y viviendas, el desprendimiento de fachadas o el bloqueo de vehículos.

En cuanto a las intervenciones más destacadas en la provincia se encuentran la inundación del Hospital de la Vega Baja, la caída de los muros del patío en seis viviendas de Redován y el derrumbe de parte del Pabellón Municipal de Dénia, sin que en ningún caso se hayan producido heridos. Asimismo, se ha registrado un tornado marino en Guardamar del Segura.

Además, el Consorcio Provincial ha sido requerido para intervenir en la localidad albaceteña de Caudete, donde han rescatado con el helicóptero a dos personas aisladas en el tejado de su vivienda, que se encontraba anegada por el agua, y a otra atrapada en una auto-caravana. En este municipio, los bomberos de Alicante también han localizado a las dos personas que han fallecido en el interior de su vehículo.

Mazón, quien ha agradecido a todos los bomberos de la provincia la labor que están realizando con el fin de garantizar la seguridad de los ciudadanos, ha destacado el nivel de coordinación y colaboración que se está llevando a cabo entre todos los cuerpos de seguridad y servicios de emergencia, tanto municipales como autonómicos.

En estos momentos, la provincia de Alicante se encuentra en nivel rojo de preemergencia por riesgo de fuertes lluvias y tormentas y en alerta amarilla por viento. En este sentido, el presidente ha hecho un llamamiento a la población para que extreme las medidas de precaución y seguridad y evite, en la medida de lo posible, transitar o conducir por zonas inundables o de riesgo. Además, ha instado a la ciudanía a mantenerse continuamente informada sobre la evolución de la situación meteorológica.