El alcalde de Novelda, Fran Martínez, acompañado por la concejala de Actividades Económicas y Urbanísticas, Geno Micó, técnicos municipales y representantes de la asociación de vecinos “La Amistad” del barrio de La Estación, ha mantenido una reunión con el Director General de Cambio Climático, Joan Piquer, para transmitirle las “inquietudes y prioridades” del municipio con respecto al vertedero de inertes que la mercantil Lurima mantiene en el paraje Altos de Verdú y para el que ha vuelto a solicitar su cierre.

Conluido el plazo de presentación de alegaciones abierto por la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica para la prórroga, por un periodo de cinco años, de la autorización ambiental de este vertedero, en el que tanto el Ayuntamiento, como la asociación vecinal y diversos grupos políticos han presentado reparos, el alcalde de Novelda acudía a esta reunión de trabajo acompañado por representantes de la asociación de vecinos porque, afirmaba, es necesario “aplicar transparencia sobre un proceso que no se había llevado de la manera más correcta y es nuestra obligación facilitar a los vecinos todas las vías posibles para acceder a la información sobre la situación de una instalación que les afecta directamente”.

En el transcurso de este encuentro, que desde la asociación de vecinos del barrio de La Estación se ha considerado “sartisfactorio” porque, como afirmaba Toñi Pastor, “hemos podido exponer y trasladarla situación” que se vive en la zona,principal afectada, dada su proximidad, por los malos olores que emanan del depósito de residuos, el responsable autonómico de Cambio Climático confirmaba que, si bien el cierre del vertedero no es posible, su departamento ha abierto un expediente de oficio para verificar que toda la actividad que se realiza en el depósito, cuya última autorización data de 2012, se ajusta a la legislación actual en materia sanitaria y de gestión de residuos.

Restricciónde códigos LER

Tanto el Ayuntamiento de Novelda como la asociación vecinal han solicitado reiteradamente a la Dirección General de Cambio Climático que se proceda, al menos, a una trestricción de los códigos LER de entrada que se autorizaron hace seis años, reduciendo de esta forma el listado de tipos de residuos que se pueden tratar en el depósito, eliminando todos aquellos que puedan generar malos olores, por las cargas orgánicas que puedan contener, y plásticos volátiles, que son los principales problemas que actualmente genera un vertedero que ha sufrido varios incendios en los últimos años.