En el 'Ke Interesante' de esta semana, nos volvemos a decantar por lo misterioso. Si la semana pasada hablábamos de los lugares encantados de la provincia de Alicante, en esta ocasión traspasamos la frontera para fijarnos en lugares emblemáticos, visitados por programas de radio y televisión, tratando de captar algo del mas allá.

Buscamos tu opinión. Queremos saber si habéis estado alguno de vosotros o vosotras en estos lugares. Si conocéis otros sitios, somos todo oídos. Estos son algunos de esos sitios que, creas o no creas, algo tienen de misterioso.

Belchite

El próximo mes de agosto, se cumplen 82 años de la Batalla de Belchite. Bastaron catorce días de asedio para que el ejército republicano redujera a escombros la próspera localidad aragonesa donde se habían pertrechado cerca de 2.000 sublevados en el calurosísimo verano de 1937.

Un clásico entre los sitios misteriosos de España. A 50 kilómetros de Zaragoza, es un pueblo completamente abandonado desde hace años.

Desde entonces se ha convertido en el pueblo fantasma más visitado de España. Al parecer, las almas de los que murieron allí siguen caminando por las calles. Y todos los años se acercan unas 10.000 personas a constatarlo.

Mucha gente dice haber oído voces, el sonido de las campanas o de los aviones acercándose, los misiles cayendo… Si quieres comprobar si es cierto, la oficina de turismo de Belchite Nuevo organiza visitas guiadas los fines de semana. Nocturnas, para los más valientes.

Ochate

Otro imprescindible entre los pueblos misteriosos, este en la provincia de Burgos.

En el siglo XIX, tres epidemias sucesivas acabaron con el lugar. En 1860 la viruela, en 1864 el tifus y en 1870 el cólera. ¿Mala suerte? Bueno, teniendo en cuenta que las aldeas de al lado no sufrieron estas enfermedades… Por eso mucha gente consideró que era un pueblo maldito.

Después de aquello se fueron yendo y a mediados del siglo pasado ya estaba completamente abandonado. La leyenda habla también de desapariciones y muertes inexplicables, y ya en los ochenta, de avistamientos OVNIs.

En 1999 Iker Jiménez sacó un libro llamado “Enigmas sin resolver” cuya portada era la torre de San Miguel, una de las pocas construcciones de Ochate todavía en pie. El interés entre los amantes de lo paranormal volvió a crecer, y hoy en día es uno de los lugares misteriosos de España más conocidos.

Barranco de Badajoz

Se encuentra en la isla de Tenerife, y hay varias historias misteriosas a su alrededor.

En 1912, dos mineros excavaban en la zona en busca de agua. De repente, la pared de la galería en la que estaban trabajando se derrumbó delante de ellos. Aparecieron entonces tres seres completamente blancos que se les fueron acercando. Con gestos, les indicaron dónde debían excavar y desaparecieron. Los mineros siguieron trabajando y encontraron agua donde les habían dicho.

Sí, no es una historia demasiado inquietante, pero para eso tenemos la de la niña de las peras…

A finales del siglo XIX una niña del cercano pueblo de San Juan se fue a pasear al barranco. La pequeña entró en una cueva donde, según ella misma contó luego, estuvo hablando con un misterioso ser. Cuando volvió a casa, sus padres eran ya unos ancianos, mientras que ella estaba exactamente igual. La entrada a la cueva fue inmediatamente cerrada por los vecinos.

El Parador de Cardona

Este hotel es un antiguo castillo medieval del siglo IX. Está muy bien rehabilitado y las torres, murallas y demás elementos góticos lo convierten en un sitio muy bonito. Además las vistas de los alrededores son espectaculares.

¿Y qué pinta un parador nacional en este listado de lugares misteriosos de España?

Al parecer, en el siglo XI una joven cristiana llamada Adalés se enamoró de un musulmán, cosa que a su padre no le hizo ninguna gracia. Para evitar la relación, la encerró en una de las torres del castillo. La pobre chica murió de pena y, desde entonces, su alma vaga por allí.

Las “manifestaciones misteriosas” se producen en la habitación 712 del parador de Cardona, que actualmente apenas se usa. Muchos clientes se han quejado de ruidos extraños, grifos abiertos, pesadillas e incluso apariciones. De hecho, el personal de limpieza del hotel sólo entra de dos en dos para ahorrarse sustos innecesarios.

El parador, para evitar problemas, no le ofrece a nadie esta habitación. Salvo que la soliciten expresamente, claro. ¿Te atreverías?

La Mussara

Un pequeño pueblo fantasma en el interior de Tarragona. En los años sesenta del siglo pasado se quedó vacío por el éxodo de la gente del campo a la ciudad. Actualmente queda la iglesia y algunas ruinas de casas alrededor.

Cerca de una de estas casas, hay una gran piedra que dicen que es la puerta a otra dimensión. La llaman la “Villa del Seis” y es un lugar demoníaco. Al parecer, los animales o personas que saltan sobre la piedra pasan a esa otra dimensión. Los que vuelven, dicen no recordar nada. Pero hay algunos que han desaparecido para siempre…

El Hospital del Tórax

Es un antiguo hospital situado al norte de Terrassa (Barcelona). De 1952 a 1997 fue un centro especializado en enfermedades respiratorias, entre ellas la tuberculosis.

Durante muchos años fue el hospital con el índice de suicidios más alto de toda España. Los enfermos se subían a la azotea y se tiraban al patio. El resto de enfermos, con un sentido del humor bastante negro, llamaban a este jardín “la jungla”, por los gritos que se oían al caer.

Los pacientes que estaban allí ingresados morían de forma lenta y dolorosa. Por eso los médicos dicen que muchos acababan desarrollando una psicosis que les llevaba al suicidio.

La explicación de los internos es algo diferente. Al parecer, las almas de los antiguos suicidas seguían vagando por el hospital y les empujaban a subir a la azotea y saltar.

Después de que lo cerraran, se ha utilizado para rodar varias películas de miedo. “Los sin nombre” (1999), “El maquinista” (2004) o “Frágiles” (2006). Miembros de los equipos de rodaje aseguran haber visto y oído cosas extrañas. Actualmente, gran parte del edificio lo ocupa el Parc Audiovisual de Catalunya.

La fábrica de muñecas de Castellón

La localización de la fábrica es conocida, ya que está en varios blogs y en Flickr, por lo que para ahorraros la búsqueda os adelantamos que se encuentra en Segorbe, pueblo de la provincia de Castellón.

La gente de la zona cuenta que a principios del siglo pasado en este edificio se ubicaba un convento, la capilla se ubicaba en la planta baja, y en las plantas superiores se encontraban las habitaciones y un pequeño telar en el que confeccionabas diferentes tejidos.

Llegada la Segunda República, se cuenta que mataron a las monjas y monjes y los tiraron al pozo por el que entraba agua del acueducto cercano. El edificio fue embargado por la CNT y se utilizó durante los inicios de la Guerra Civil como punto estratégico de vigilancia, el logotipo de la CNT estaba pintado en la puerta que hoy en día está destruida, después de esto la fábrica se precintó y se dio a subasta a un empresario comunista del textil.

Se sabe que se destruyó la antigua capilla, de la época del convento, para convertirlo en un corral de transporte de caballos, posteriormente se usó como criadero de pinos y palmeras, que todavía se pueden ver en su jardín.

Después de la Guerra Civil el edificio no se devolvió a sus dueños y acabó siendo comprado por el escultor y porcelanista Ramón Inglés, que lo utilizaría como fábrica donde trabajaba junto a su hermana Fina y bastantes más trabajadores.

Finalmente la fábrica se acabó vendiendo a una mujer que tenía la idea de restaurarla, pero esta cayó enferma y se arruinó. Los años posteriores fueron una constante de expolios debido al alto precio y fama de las muñecas de Inglés, conflictos entre los dos pueblos y un continuo deterioro llegado al punto de desplomarse el techo en el año 2011.

En la actualidad el acceso es un poco peligroso y si os animáis a ir os recomendamos que no entréis a la sala principal ya que tiene vigas y estanterías sujetadas por un hilo, literalmente. Podéis subir por las escaleras con cuidado y llegar hasta el tejado y acueducto, encontraréis cientos de moldes, restos de muñecas y unos ángulos fotográficos insuperables.