Dos horas o cinco días. Esa puede ser la diferencia de tiempo a la hora de identificar la bacteria responsable de una intoxicación alimentaria o una infección intestinal; la diferencia entre usar el tradicional método de cultivo, que precisa de un proceso bioquímico de varios días, o un chip de los desarrollados por Toshiba para biomedicina y que analizan y escriben secuencias completas de ADN para identificar genes.

Esta posibilidad de reducir el tiempo de diagnóstico es la que van a investigar Toshiba y el Instituto de Salud Pública de la ciudad de Kawasaki (KCIPH, en sus siglas en inglés). El objetivo de la investigación es conseguir desarrollar un chip de ADN que permita a los médicos detectar el brote infeccioso o la intoxicación en su fase temprana, así como prescribir la medicación necesaria para su tratamiento, eliminando los riesgos de contagio y reduciendo el coste del tratamiento.

Los veranos calurosos de Japón y su cultura gastronómica basada en alimentos frescos y crudos componen un contexto propicio para los intoxicaciones e infecciones alimentarias de origen bacteriano. Un sistema como el desarrollado por Toshiba y el KCIPH puede ayudar a elevar los niveles de seguridad alimentaria.

En este sentido, Toshiba lleva años invirtiendo en soluciones biotecnológicas para la detección electroquímica de secuencias de ADN. Otros proyectos de investigación en este campo pasan por aplicar el método a la identificación por chips a alimentos modificados genéticamente o a la detección precoz de infecciones en el ganado.