Encontrar un empleo depende de mucho tesón y entusiasmo, pero también de saber cuáles son las herramientas necesarias para localizar una de esas ofertas que no siempre salen a la luz.

También el paso de los años afecta a nivel moral y profesional. Por eso, es fundamental conocerse a uno mismo y ser capaz de detectar aquellas necesidades formativas que hacen falta y solucionarlas para conseguir su objetivo laboral: primer empleo, ascender, cambiar de empresa o mejorar nuestras condiciones. Y una de esas necesidades formativas pueden ser las Lanzaderas de Empleo.

Una lanzadera es un equipo heterogéneo de personas desempleadas con espíritu dinámico, comprometido y solidario que acceden de forma voluntaria a esta iniciativa y que, coordinadas por un coach, refuerzan sus competencias, generan conocimiento colectivo, se hacen visibles y colaboran en la consecución de un fin común: conseguir empleo, ya sea por cuenta propia o ajena.


Marta Marco, Sara Soriano y Pilar Sedano visitaron la redacción de Ágora Habla para explicarnos su experiencia en La Lanzadera de Empleo de Villena. Nos explicaron que está integrada por un equipo de 20 personas de ambos sexos, con edades comprendidas entre los 20 y los 50 años, y diversos perfiles profesionales: administrativos, maestros, ingenieros, marketing, educadores sociales, comerciales o ilustradores, tanto para iniciarse en el mundo laboral como para reincorporarse al mismo.

“Los objetivos son: convertirnos en un equipo para compartir, aprender y emprender una búsqueda de empleo más eficaz, profesional, proactiva y coordinada, para conseguir nuevas oportunidades laborales”, nos manifiestan. Están avaladas por la Fundación Telefónica y por la Fundación Santa María la Real.

Las tres nos explicaron la filosofía social y solidaria de esta Lanzadera que comenzó allá por el mes de marzo y concluirá en agosto. De las 20 personas que comenzaron muchas de ellas han encontrado trabajo, por lo que se ha reducido el grupo. “Se busca ser solidario y por la variedad de perfiles y edades supone un enriquecimiento hacia la búsqueda de empleo. Ayuda a conocerse uno mismo y saber cuáles son nuestras limitaciones”, nos apuntan.


Y es que las Lanzaderas de Empleo se desprenden de los comportamientos pasivos asociados de forma tradicional a la persona desempleada. Llaman al cambio y a la acción, al trabajo en equipo comprometido y proactivo para que las personas desempleadas recobren la ilusión y descubran todas las competencias y habilidades que disponen para encontrar trabajo y desarrollar su proyecto empresarial.

Para conseguir este cambio de enfoque, la metodología de trabajo de estas Lanzaderas se basa en las técnicas de coaching, con un coach que desarrolla la labor de dinamizador del equipo, si bien las personas desempleadas son los propios protagonistas de sus procesos de empleabilidad

Es ahí donde entra la labor de Rosario Pérez, a la que elogian tanto Marta, Sara como Pilar. La labor de la coach “es orientar con una metodología innovadora, basada en la suma del esfuerzo solidario de un equipo”, nos comentan nuestras invitadas. Además declaran que “es un honor trabajar tanto con el equipo de profesionales que nos apoyan y coordinan desde la Fundación Santa María La Real, como con Rosario”.


El trabajo es salud, y estar mucho tiempo en la lista del paro puede provocarnos problemas no solo económicos, sino también médicos. No obstante, y gracias a esta metodología que se practica en las Lanzaderas, “llegué a volver a tocar el clarinete, algo que lo tenía aparcado y que he retomado”, nos cuenta Marta Marco.

Los miembros de esta Lanzadera de Empleo han visitado varias empresas, como es el caso de Ágora Habla, o asociaciones, como son los casos de Integra Asesores, Actiu, Puertas Castalla, Cruz Roja Villena, Red Sanamente o Centro Comercial Ferri.

Pero además, han tenido tiempo para el ocio a base de talleres, incluido un karaoke, jornada de convivencia en Las Virtudes.

Destacar la visita de de María Dosil, Mentor Coach, Trainer y Liderazgo de Alto rendimiento. “Nos impartió un taller sobre las creencias limitantes en la búsqueda de empleo, durante tres horas con el apoyo de diversas dinámicas para identificar nuestras creencias, las cuales tanto nos han estado limitando sin ser conscientes de su poder. Para conocerlas estuvimos trabajando en equipo, ponerlas en común y así darnos cuenta de que aún siendo todos muy diferentes mantenemos límites mentales compartidas. María nos ayudó a transformar las creencias limitantes en constructivas mediante la adquisición de hábitos. Y con el magnífico regalo de ocho creencias clave para una búsqueda exitosa de empleo”, declaran.