Villena se ha convertido, a pesar de falta de instalaciones deportivas, en cuna de deportistas. Desde estas tierras han salido atletas, jugadores de baloncesto, de frontenis, de fútbol sala, y como no, del deporte rey: el fútbol. Villena es cantera de equipos españoles y, en algunas ocasiones, del extranjero.

Hoy nos centraremos en la figura de un chaval de once años que tiene en mente ganarse la vida en este deporte. Nos referimos a Alejandro Quiroz Laosa. Proviene de una familia de futbolistas, ya que su hermano también apunta muy buenas maneras... Y es que de casta le viene al galgo.

Alejandro decidió dar el paso, bajo la supervisión de sus progenitores, por supuesto, y a buen seguro que hizo caso a esta mítica frase de Pelé: "Cuanto más difícil es la victoria, mayor es la felicidad de ganar". Y así fue. Se marchó a la ciudad de las palmeras, Elche, y comenzó en el benjamín C del Kelme, otro de los míticos clubes de la provincia y que cuenta con una gran cantera.

Lo dirigía Daniel Campello, actual segundo entrenador del UCAM Murcia, equipo que militó la temporada pasada en Segunda División. Pero, y volviendo a esas frases míticas de deportistas de élite, Alejandro pensó en Michael Jordan cuando éste dijo: "Tienes que esperar cosas de ti mismo antes de poder hacerlas". Y lo cumplió con creces.

Sin prisa pero sin pausa, el joven villenense fue escalando categorías. Pasó del benjamín C al alevín B y, posteriormente, al A, donde no jugó, aunque sí llegó a entrenar con sus compañeros. Y es que el juego de Alejandro no pasa desapercibido. Es uno de esos jóvenes que cuentan con una estrella. Además, no ha querido poner un límite a nada. Ha preferido soñar para, de esta forma, y tal y como dice Michael Phelps, "llegar más lejos".

Militando en el alevín A del Kelme, su entrenador, Alonso Cortés, que es a la vez ojeador del Levante UD de la zona, decidió llevárselo a una captación que se llevó a cabo en la localidad de La Nucía. Fue todo muy rápido. Un día estás en Elche, al otro en La Nucía, y te conviertes en jugador del Levante UD, siendo además el único que firmó ese día. Y es entonces cuando podemos poner de ejemplo una de las frases de todo un número uno del deporte mundial: Rafa Nadal. Éste dijo una vez: "La gloria es ser feliz. La gloria no es ganar aquí o allí. La gloria es disfrutar practicando, disfrutar cada día, disfrutar trabajando duro, intentando ser mejor jugador que antes". Y a esta gloria se apuntó Alejandro Quiroz Laosa, Quiroz, como reseña deportiva.

Existe una anécdota de cuando Quiroz fue a Buñol, que es donde se encuentran los campos de entrenamiento de los equipos de la base del Levante UD. Cuando lo vieron en acción le preguntaron a su padre por qué estaba en el benjamín C del Kelme, es decir, en una categoría tan baja cuando podría estar perfectamente jugando en el A o el B.

El padre de Quiroz respondió: "Es preferible tener un buen entrenador en una categoría baja que estar en una categoría más alta". En el caso de esta joven perla, una vez que algo es una pasión, hay, sin lugar a dudas una motivación. Y a motivación nadie le gana.

Quiroz es de esos chavales soñadores. De los que, y a pesar de su pronta edad, se establece metas altas, y no parará hasta que no llegue allí, por que el fútbol es toda su vida. Y puede que haya gente con más talento que el, pero a buen seguro que para Alejandro Quiroz no hay excusas para no trabajar más duro si cabe.

Hace muy poco que ha disputado un torneo internacional en la localidad de Cambrils, defendiendo la camiseta del Levante UD. Hablamos de un torneo que es el mayor de fútbol en las categorías benjamín, alevín e infantil del mundo, que ha acogido a más de 4.000 jugadores de entre 7 y 12 años procedentes de las mejores canteras como las del Oporto, Liverpool, Borussia Dortmund, Juventus, Inter, Sporting de Portugal o Atlético de Madrid.

El Levante UD cayó en semifinales ante el Girona, habiendo dejado por el camino a equipos de talla mundial, como, por ejemplo, el FC Spartak de Moscú. Además, el evento se pudo presenciar por la pequeña pantalla. Alejandro Quiroz está en una nube, pero, y a pesar de su corta edad, y de ser un estudiante sensacional, tiene los pies en el suelo y la mente puesta en triunfar en este deporte y, de paso, llevar el nombre de Villena a lo más alto.

¡Mucha suerte, campeón!