Gestión, trabajo y constancia. Palabras que cualquier político desea sumar a su currículum y que se asocien a su persona. ¿Qué ocurre cuando falla alguna de ellas? Pues que las otras dos, por muy grandes que sean, no sujetan la mesa y ésta se cae.

Si entendemos por gestión la resolución de conflictos para que algo funcione mejor, o sencillamente funcione, creo señor Alcalde que tiene un problema.

Solucionar conflictos no significa acabar en el juzgado cada vez que NO se hace lo que su equipo de gobierno desea, todo lo contrario, significa negociar, llegar a acuerdos y que todas las partes se beneficien, aunque ninguna de ellas consiga el 100% de sus reivindicaciones. Todo ello sin necesidad de que intervenga un tercero.

¿Cómo negocia su equipo de gobierno?

Sencillamente NO NEGOCIA. Dan el silencio por respuesta cuando no les interesa el asunto, y el resto de interlocutores se tropiezan con un muro que NO RESPONDE. Aún sabiendo que se pueden meter en un problema mayor, prefieren no responder.

Se puede pensar que es política interna del equipo de gobierno, yo prefiero pensar que no saben qué responder porque son conocedores de que no lo están haciendo bien y prefieren no quedar en evidencia. ¿Cuántas consultas tiene el ayuntamiento pendientes de respuestade sus trabajadores, de sus vecinos, de otras administraciones? ¿Cuántas solicitudes terminan ejecutándose por silencio administrativo?¿Es lícito que un trabajador no sepa los conceptos por los que se remunera su trabajo?

Puede ser lícito no responder, pero no es ético no dar respuesta a este tipo de consultas. Se les llena la boca con la palabra trasparencia y sin embargo no son capaces de explicar la remuneración a sus trabajadores cuando estos preguntan por escrito. Hasta el Sindic de Greuges y el Consell de Transparencia se lo ha hecho saber por escrito, y cuál ha sido su respuesta... Para variar, NO HAY RESPUESTA, ni siquiera a ellos.

Como ejemplo de su gestión y transparencia podemos decir que un Jefe de Departamento que ha abierto en todo un año ¡4 expedientes! como premio a su labor ha cobrado el máximo de productividad sólo por el hecho de ser Jefe de Departamento "afín" trabajando (recuerdo 4 expedientes tramitados en un año) casi siempre online desde casa. A la administración electrónica se la puede engañar en muchas cosas, pero en la estadística no, y esta es cierta y demoledora. Mientras, para otros jefes de departamento menos afines,su productividad ha sido muy inferior a la del primero a pesar de estar al pie del cañón en su puesto de trabajo y expuestos en plena pandemia. ¿Es lícito lo que han hecho? Si, ¿Es ético? Bajo mi punto de vista no, es hasta vergonzoso. Y si desea recompensar a esta persona con esa productividad, utilice ese mismo baremo para quienes han estado en plena pandemia a diario en su puesto de trabajo dando la cara. Pero ya sabe lo que dice el refrán, "el que parte y reparte..."

El Ayuntamiento de Villena, perdón, su equipo de gobierno, actúa como si estuviera por encima de bien y del mal, como los nobles en la edad media, un rey sólo da cuentas a otro rey, los vasallos tienen que limitarse a obedecer.

No creo que este sea el camino. Juntos sumamos, por separado nos enfrentamos.