Al margen de la actitud provocativa de la que hace gala nuestra alcaldesa de Sax cada vez que tomala palabra, cuando las marionetas contestaban a las preguntas ciudadanas del pasado jueves veinticinco de marzo con respuestas preparadas y leídas, que luego quiso ocultar con un alegato final rayando lo prepotente y lo grosero, al margen de todo eso, este último pleno ordinario pasará a la historia como el insulto a la buena voluntad y la inteligencia de todos los sajeños que participamos en dicho acto público que tiene lugar cada dos meses

Dar los nombres de las personas que formulaban sus preguntas, fue mas que una estrategia preparada, para dejar en ridículo a estos ciudadanos, nombrándolos no solo una vez sino en varias ocasiones, faltando así a la Ley de Protección de Datos. Recordar que en otras sesiones plenarias, si ha sido capaz de proteger a esas personas, claro está, les interesaba ocultarlo.

Digo esto porque espero que la ciudadanía tenga en cuenta este contexto, más propio de una película de Berlanga, sobre cómo está Sax y lo que sus mandatarios piensan al respecto.

Es una vieja costumbre. Los gobiernos populistas se mofan de aquellos que no piensan y opinan como ellos. Las razones son profundas y muy ramificadas, Una parte de culpa la tenemos todos nosotros que consentimos y dejamos que pasen los meses sin hacer nada y basculando entre intenciones, lemas electorales y propuestas nunca concretadas.

Y no es que sean mala gente. Yo creo no lo son. Y no creo que algunos tengan nada que ver moralmente con sus socios con los que están condenados a compartir esa actitud hacia la ciudadanía. Luego está quien se regodea en esa codiciosa afición por una remuneración para la que no fueron elegidos. Por eso el pueblo esta así, envuelto en la mala educación.

Entiendo que ser alcaldesa del PP sin fiestas activas y saraos protocolarios, sin cuento ni cuenta, debe ser tedioso. Sin una oposición firme y fiscalizadora se gobierna tan ricamente de esta manera. Política del senyoret la llaman.

No es extraño que a la gran mayoría de ciudadanos nos parezcan actos como el del jueves una astilla de la cual solo cabe deshacerse en 2023.