Hay personas que con la crisis ha descubierto o redescubierto valores, la gratitud, la humildad, la perseverancia, la paciencia, la solidaridad, la generosidad y la entrega.

Quizás muchos estamos haciendo un balance en nuestras vidas y como la queremos mejorar.

Una sociedad consciente debería estar alerta a sus grupos más vulnerables, los niños, los enfermos y los mayores.

Vivimos en un continuo de desechar lo viejo o tirar aquellas cosas que parece que ya han cumplido con el objetivo, para comprar una más nuevas, el último modelo.

Es una sociedad de consumismo total, vemos una carrera vertiginosa donde cada vez nos hacemos más dependiente, no hay que negar la evolución, en la medicina, las tecnologías en muchísimas cosas etc.

Yo quiero hablar de la bicicleta siempre fue un medio de transporte de dos ruedas las más importante a nivel mundial. Lo mejor porque es personal, ecológica y de propulsión humana.

La bicicleta es la libertad y el sentido de la vida, avanzar.

Ser el motor de la bicicleta es ser el motor de tu vida.

Esta no es una bicicleta cualquiera es la del BISABUELO de mi hijo Fernando Nus Conejero. Me niego a que no tenga otra oportunidad, por eso el 9 de octubre desde la cima del Veleta (3.398 mts ) iniciará un paseo hasta su casa en Villena donde estuvo aparcada muchos años. No es un reto es un homenaje, no solo a la bicicleta, que ha estado abandonada muchos años sino a todo lo que muchas veces es invisible a nuestros ojos, para que nos reeduquemos y nos demos más oportunidades, no siempre hay que desechar lo viejo, quizás somos nosotros que necesitamos tener todo lo último, lo más nuevo, lo más novedoso para satisfacer nuestro propio ego.

Ojo todos cumplimos años y muy pronto los desechables seremos nosotros. Y en algún momento seremos invisibles para algún sector de la sociedad

Claro está que el ritmo de la bicicleta no será el mismo, pero puedo asegurar que se harán los mismos kilómetros, el objetivo se cumplirá

Palabras textuales de su nieta Virtudes C.R.

“Vicente Ribera Canto 20/09/1909(¡otra vez la fecha !!!) y murió 20/08/1988, sus ansias de libertad le llevaron a ser un apasionado de la bicicleta, la cual utilizaba como medio de transporte, para Vicente su bicicleta aparte de su mujer era su gran amor, a la que cuidaba con delicado esmero tras realizar sus trayectos.

Tengo grabada en mis retinas la imagen de mi abuelo Vicente, limpiando uno por uno los radios de las ruedas, parece que lo estoy viendo meter la cámara en el cubo de agua y yo una cría esperando ver las burbujitas del pinchazo y unas pegatinas brillantes que me encantaba mirar.

Cuando se preparaba para salir siempre se ponía una caja de manzana en el portaequipaje, unos aros metálicos para amarrarse los pantalones a los tobillos, se calzaba sus abarcas que a veces incluso se las fabricaba el con cubiertas de neumáticos viejos, se clavaba la boina y a la calle.

Así recuerdo a mi abuelo Vicente Ribera, todo un personaje. Quien le iba a decir que tantos años después su amada bicicleta volvería a pisar tierra haciendo camino “

“Ser el motor de la bicicleta es ser de tu vida"