Hola. Sí a ti. A esa mente vacía, hueca, enferma y retorcida. Esa que has hecho que todos y cada uno de los que amamos la montaña hayamos maldecido tu acto. Nos has quitado vida.

Esa vida que todos los deportistas de montaña sentimos cada vez que disfrutamos de sus caminos, sendas, fauna y flora. La verdad es que después de pensarlo y pensarlo no te deseamos nada: la oscuridad, el silencio, el vacío... Ese que nos dejas en la Solana. Esa a la que Marcos tanto y tanto nos ha enseñado a amar y respetar. Ahora te echaremos de menos durante muchos años.

Lo inevitable ya ha pasado. El daño está hecho y ahora quiero hacer una reflexión,. A esos que están en los despachos a los que mandan a las montañas a gente que seguramente muchos de ellos también amen la montaña a ponernos una multa por no sé qué interpretaciones de la ley... A los que piensan que si envían patrullas y nos hacen controles de alcoholemia sus medallas relucirán mucho más en su pechera.

Recapaciten. Atiendan nuestras peticiones. Me encantaría que el ciclista de Beneixama que ha podido ver a un presunto sospechoso tenga la razón, y que haya sido él. Porque los que amamos la montaña habremos ganado un poquito en esta gran pérdida.