Se celebra el Primero de Mayo en medio de la mayor crisis sanitaria, social, económica, laboral y ecológica que se ha visto en mucho tiempo. Junto a las aspiraciones y reivindicaciones necesarias del mundo obrero en cuanto a trabajo digno, condiciones de trabajo con seguridad y respeto a todos los derechos laborales, en este momento se precisa una respuesta que dé cobertura a los millones de personas desempleadas que la crisis del coronavirus ha provocado y al daño al tejido empresarial que se ha producido.

Las personas autónomas, comerciantes, dependientas,cuidadoras, empleadas de hogar, agricultores...viven especialmente la incidencia de ésta crisis,precisan el apoyo de las entidades públicas y han demostrado ser esenciales para el bien común.

Se necesita una recomposición de todo el sistema productivo pero es evidente que ésta no debe basarse en los mismos criterios de desarrollo de hasta ahora con los que ha crecido la riqueza a base de disminuir los derechos de las personas, de agrandar la brecha salarial de género y de dañar el medio ambiente.

Es preciso que los esfuerzos que de ahora en adelante se hagan para mejorar la producción, ayudar a las empresas y lograr consolidar los puestos de trabajo tengan un componente medioambiental, de cuidados y de sostenibilidad esencial. Apoyo social y generación de empleo digno pueden ir de la mano considerando las inversiones en medio ambiente, eficiencia energética, agricultura, comercio de proximidad, cuidados, servicios públicos,etc.

Atravesando la crisis provocada por el coronavirus, en medio de la emergencia climática, la celebración del Primero de Mayo debe llevarnos a revindicar una seguridad laboral para el mundo del trabajo, condiciones dignas y una creación del empleo con criterios medioambientales.
1º de Mayo de 2020

Asamblea Verdes de Europa, Villena