Las mujeres y hombres que formamos parte de la Asamblea Verdes de Europa queremos vivir y demandamos una vida libre de violencias machistas. Denunciamos las múltiples violencias que sufre la mujer por el hecho de ser mujer, los retrocesos que atentan contra la dignidad de las mujeres y las actitudes machistas que impiden que la mujer viva en condiciones de seguridad e igualdad en diferentes ámbitos de la vida, desde pasear, hacer deporte, trabajar, salir de fiesta….

Queremos alertar que con el confinamiento domiciliario durante la pandemia ha aumentado la violencia contras las mujeres y las niñas, especialmente la violencia dentro del hogar en todo el mundo. Una violencia física y psicológica que se ha unido a la laboral y social que nuestra sociedad machista provoca y mantiene. Una violencia a veces consentida y que tiene en la prostitución uno de los mayores exponentes.

El impacto económico de la pandemia ha afectado de manera específica a las mujeres que son quienes desempeñan en mayor proporción puestos laborales peor pagados, más precarizados, de carácter temporal, informal y de jornadas parciales, con muy poca o ninguna protección social.

A esa violencia se ha añadido durante este año la crueldad de los asesinatos: 37 mujeres asesinadas de 1 de enero hasta el día de hoy, que hacen la insoportable cifra de 1118 desde 2003. A ello podemos unir 5 menores asesinados en este año (44 desde 2013).

En todo el mundo se perpetúan la violencia machista y los feminicidios contra muchas lideresas de reivindicaciones feministas y ecologistas. Preocupa el incremento de posturas fundamentalistas que niegan las violencias estructurales y específicas ejercidas sobre las mujeres. Preocupa también la violencia ejercida sobre mujeres migrantes que sufren racismo, explotación y criminalización desde la salida de su lugar de origen hasta la incorporación a nuestra sociedad.

Frente a la agresión y los malos tratos, estamos viendo en esta pandemia la contribución enorme de las mujeres a la protección y cuidado de la vida. Unos cuidados hacia las personas y hacia la naturaleza que son apuestas por la vida y ejemplo de lo que la sociedad precisa y que defendemos.

Pedimos que toda la sociedad rompa el silencio ante esta lacra que se basa en siglos de educación impositiva y violenta, y revise las actitudes machistas que la perpetúan.

Reclamamos los recursos económicos y humanos precisos para el fortalecimiento de los mecanismos protección de las mujeres incluidos en el pacto de Estado contra la Violencia de género y la formación de género a jueces y juezas.

Las mujeres y los hombres de la asamblea verde apostamos por una educación no sexista y apoyamos la labor que desde la concejalía de Igualdad de Villena viene realizando en este sentido junto a la información, formación y denuncia en la búsqueda de una sociedad igualitaria y libre de violencias machistas