Solamente cuatro veces se habían suspendido las fiestas de Villena en el último siglo y medio, que es el período histórico en el que las conocemos bien. Solamente no hubo cuatro años en los que no se celebraron, y esos cuatro años fue por motivos importantes, motivos que justificaban sobradamente nada menos que la suspensión de las fiestas patronales.

Hasta 1884, conocemos mucho menos la historia de nuestras fiestas porque hay muy poca documentación que hable sobre ellas. Así, no sabemos si se suspendieron en 1854 con motivo de la epidemia de cólera que azotó nuestra ciudad y nuestra comarca. Sí que sabemos que se celebró un pleno del ayuntamiento el día 4 de septiembre para tratar el tema de la epidemia.

Cuando sí que sabemos con seguridad que se suspendieron fue en 1885, con motivo de otra epidemia de cólera. Ese año no hubo fiestas y, por eso, no se editó el programa de actos, como sí que se había hecho el año anterior, que fue cuando se editó el primer programa de fiestas en Villena, en la imprenta de Claudio Perlasia. No se volvieron a suspender las fiestas hasta 1936. Un mes y medio antes del día 5 de septiembre, el 18 de julio, dio comienzo el acontecimiento más trágico y triste de la historia contemporánea de España.

La sublevación militar en Marruecos, en contra de la República, dio comienzo a la Guerra Civil española y, naturalmente, Villena no estaba en condiciones de celebrar las fiestas patronales ni ninguna otra fiesta. El odio entre los españoles afloró súbita y trágicamente también en Villena, que al quedar en la zona leal a la República, se movilizó para enviar a Madrid voluntarios para defender la capital del cerco al que la había sometido el ejército sublevado. Los crímenes fueron corrientes en esos días. Se conocieron como los "paseos", y sus víctimas fueron 24 villeneros de derechas, y sobre todo a los afectos al bando sublevado. En esas condiciones, naturalmente, no se podían celebrar las fiestas. Tampoco se celebraron mientras duró la guerra, en 1937 y 1938, ya que Villena estaba centrada en una economía de guerra. Se reanudaron en 1939, mientras los vencedores detenían, juzgaban en consejos de guerra y fusilaban a muchos villeneros republicanos; a los "rojos", como los llamaban entonces. Ejecutaron a 24, el mismo número que las víctimas de los "paseos" republicanos.

Desde entonces, las fiestas de Villena se han celebrado de forma ininterrumpida hasta este año, en que acaban de ser suspendidas por culpa de otra epidemia, la del coronavirus (o COVID 19, para ser más exactos). El peligro al contagio y a que se produzcan nuevos rebrotes ha llevado al gobierno a aprobar unas medidas de seguridad que tenemos que cumplir todos.

Nos tenemos que acostumbrar a llevar mascarillas, a guardar la distancia de seguridad y a evitar las aglomeraciones, y en esas condiciones no se puede desfilar ni estar viendo los desfiles en las sillas y en las tribunas. Esto va a servir, al mismo tiempo, para expresar nuestra solidaridad con los villeneros que hayan padecido la enfermedad y a los que hayan perdido a algún familiar por culpa de ella.

Y esperemos que se mejore sustancialmente la sanidad pública para que, si desgraciadamente hubiera otro rebrote importante de la enfermedad, el sistema público de salud le pueda hacer frente con mayores garantías. ¡Cómo ha cambiado la sociedad desde aquella epidemia de peste de 1474, que fue la que dio origen a nuestras fiestas! La modernidad también se nota en las epidemias. .