Toñi Tecles, villenense, pasó una complicada situación hace un mes. Ha querido hacerlo público para que no se vuelva a repetir. Esto es lo que señala:

"Hospital del Vinalopó, bienvenido a uno de los mejores hospitales del Mundo. Así se lee esta afirmación a la entrada de dicho hospital en Elche. Es un centro hospitalario diseñado para ofrecer una asistencia de vanguardia, adelantado a los tiempos y catalogado como uno de los mejores hospitales del mundo, acreditación de la Joint Commission Internacional.

Mi experiencia personal de asistencia médica no es tan buena y vanguardista. El pasado 18 de octubre entré andando por mi propio pie al hospital para hacerme un electromiograma y salí al día siguiente en silla de ruedas sin poder caminar ni mover mis brazos. El diagnóstico - adulto en mal estado general -. Pautaron el protocolo de urgencias: analíticas, placa de tórax y vía con suero.

Al día siguiente me dieron el alta sin realizarme ninguna exploración física (yo continuaba sin movilidad en brazos y piernas, con pañal y vía puesta). Le pregunté a los doctores si habían visto mi historial médico a lo que respondió que no era necesario, que me vistiera y me fuera. Me tiraban del hospital sin hacerme un buen diagnóstico, sin hacerme el aseo personal y sin explicaciones.

Con la ayuda de mi marido, redactamos una 'hoja de quejas' y me ofrecieron hablar con el supervisor que envió a dos enfermeras a preguntar qué pasaba. Les expliqué, y con mucha amabilidad, ofrecieron lavarme y asearme, y un vaso de leche para cada uno. Llegaron a preguntarme si era paralítica (NOOO jamás lo he sido), y regresamos en nuestro vehículo a Villena, que tras paralización completa de piernas y brazos me ayudaron entre tres personas que pasaban por la calle a llegar a mi casa. PATÉTICO.

Y ahora pregunto: ¿Cómo se siente una paciente tras este trato y una situación de vulnerabilidad en uno de los mejores hospitales del mundo? Pues la respuesta es para otro artículo o reflexión que nos ayude a HUMANIZAR entre todos la Sanidad Pública y concertada, pero les aseguro que no encuentro palabras para describir tanta humillación como mujer, como paciente, como persona dependiente, no encuentro palabras para expresar como se desgarra una por dentro cuando la tienen que lavar, dar la comida, limpiar el moco, rascar la cara, ponerte y quitarte pañal, que te pongan ropa de otros, no poder hablar y todo ello plenamente consciente, sólo viendo rostros, miradas, manos, pero sin saber nombres de quienes te ayudan, ni tampoco preguntar el tuyo.

HUMANIZAR, llegar al otro/a, visibilizar al enfermo/a, llamarle por su nombre, identificarse, hablarle, mostrar afecto, cercanía, que todo ello ayude a curar el alma en una situación de desprotección y debilidad tan grande. Importante también llegar a un buen diagnóstico. Por favor, no se puede escribir que tuve un pre-síncope de perfil vagal - pérdida de conocimiento de unos segundos. Vamos, un desmayo, y salir del hospital inmovilizada total...

Ahora entiendo mejor a las personas dependientes y las admiro y contemplo la vida de otra manera. He tardado días en recuperar el movimiento total, pero aún así debo trabajar para gestionar todo lo que me ha pasado y cómo me he sentido.

Sirva este escrito para trasladar una llamada de atención a la Sanidad Pública, y a este hospital denominado como uno de los mejores del mundo, para que estas situaciones no se repitan y mejoremos 'entre todos' el trato y cuidado de los enfermos, además de lo importante que es acertar o aproximarse a un buen diagnóstico. HUMANIZAR LA SANIDAD. Gracias".