53 años borrados de golpe. Sin previo aviso, y para colmo, en el día en el que se festeja el patrón de los periodistas: San Francisco de Sales. Muere La Verdad de Alicante. Los ERES, la mala gestión desde las esferas y la sinrazón han acabado con muchos compañeros en el paro. De golpe. Dejando a muchos con una rabia acumulada (servidor incluido). En ese medio, en la sección de Deportes, tuve durante nueve años mi casa. Mi segunda familia. Tuve a mis confidentes. A mis maestros.

Ha desaparecido, liquidado diría yo, como si molestara estar presente en las redes sociales. El Grupo Vocento ha liquidado las cuentas de Facebook y Twitter. Visité el kiosko de mi barrio, y ya no estaba. Por eso, y con permiso de la que es ahora mi segunda familia, Ágora Habla, hago este reconocimiento, este modesto homenaje a una parte de mi vida, junto a algunas de las mejores personas y profesionales que he conocido.

Sin periodistas no hay democracia. La empresas del gremio, regidas por expertos profesionales de la reducción de costes, parecen haberlo olvidado y recurren a liquidar la ediciones de cuestionables beneficios, posiblemente para preservar sus incentivos, más allá de apostar por el necesario oficio de informar.

Una cabecera menos para nuestro oficio. Un tabloide para jamás olvidar. Clausurada con premeditación y alevosía, casi 54 años después de que Editorial Católica se estableciera en la provincia alicantina con escasas armas aunque con magníficos profesionales, como hasta ayer. Mis compañeros ya negocian un ERE para salvaguardar sus vidas durante un tiempo, mientras intentan comprender cómo se ha fraguado el cierre silencioso de una cabecera que forma parte de los sentimientos de miles de alicantinos y alicantinas.

En primer lugar quería agradecer al que ha sido su último director, Pedro López. Él fue uno de mis valedores, y al que le estoy eternamente agradecido que apostara por mí, cuando él estaba al frente del departamento de Deportes, junto a compañeros que hoy son amigos, aunque nos veamos poco: Pablo Verdú, Alberto Payá, Gustavo Sirvent, Madrigal, Juan Francisco Millán, Noé Gomis, Jero Tormo, Santi Gras, Pedro Rojas... ¡Muchas gracias Peter!

Agradecer a Teresa Cobo, sin lugar a dudas, la mejor directora que ha pasado por esa redacción, que me ayudara a llevar mejor una temporada aciaga de mi vida. ¡Lo que hiciste conmigo te define como lo que eres, una gran persona y una excelente profesional! Luego pasaron otros directores, unos buenos, otros menos buenos. Pero a todos os llevo en el corazón.

A lo largo de esos nueve años, y poco después de abandonar por la puerta de atrás esa santa casa (decisiones de las altas esferas me obligaron a hacerlo), unos cuantos de los que estuvieron conmigo se marcharon para siempre. Muchos de ellos muy jóvenes: Pepe Picó, Sergio Balseiro, Tirso Marín, Asunción Casinos (Choni), José Antonio Madrigal, Pepe Marín, José Luis Masiá, Ángel García... Seguro, que allá donde estén, estarán igual de cabreados como yo. Ángel García, imagino que el que más. Poco más me queda que decir. Nombrar al resto de la "tropa", a Javi López, Bernat Sirvent, José Carlos Martínez, José Vicente Pérez Pardo, Ubaldo Aracil, Antonio López, Eva Lahoz, Pilar Maciá, Gaspar Maciá y otros que me dejo en el tintero, pero que espero que me perdonen.

Los perfiles de los trabajadores de 'La Verdad de Alicante' se han llenado de mensajes de rabia, de ánimo, de esperanza. He aquí, algunos de ellos. Si me lo permiten, "el burro delante, para que no se espante", o sea, yo:

José Manuel Penadés

Las tardes de domingo, en Deportes, esperando crónicas, fotos... Madrigal (DEP) preparaba las clasificaciones, y aparecía Tirso, con pan y chocolate. Pepe Picó (DEP) preguntaba cómo iba su Hércules, y Choni (DEP) abría la puerta a Ángel García (DEP) que venía maldiciendo, aunque con la sonrisa en la boca. Mientras tanto, Sergio Balseiro (DEP) terminaba su página se cultura...

"Pero la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido. Una vez me contó, un amigo común que los vio, donde habita el olvido".

Mi sincero homenaje a los que dieron su vida, en los nueve años que estuve allí, y por supuesto a tod@s los que me aguantaron.

Mucha fuerza. Y La Verdad os hará libres. Suerte, compañeros.

Bernat Sirvent

Todo fluye, todo cambia, nada permanece. Aprovecho mi día libre de lunes tras una larga semana hasta de AVEs neveros para subir a contemplar el deshielo de la Madre Naturaleza en mi Jijona del alma. Una llamada. Un regreso precipitado. Y un despido laboral tras casi 26 años de servicio, creo, fiel y honrado. Y una pérdida irreparable para el imaginario colectivo de la provincia tras 53 años de pluralidad y seriedad informativa con La Verdad. O sea, para la misma esencia de aquello que se llama Democracia en una provincia que podría ser la leche. Pues eso que sentenció Heráclito. Todo fluye...

Pepe Soto

Matan a 'La Verdad' de Alicante después de casi 54 años presente en los puntos de venta de periódicos, en los kioscos. Emilio Chipont, José Luis de Aitana, Rafael Azuar, Rafael González Aguilar, Pascual Verdú Belda, Tirso Marín, José Antonio Madrigal, Antonio Cutillas, Choni Casinos, Ángel García Alonso, Pepe Marín Guerrero y el gran Tomás Ramírez ya no pueden decir nada, desde donde estén. Pero sí muchos profesionales del periodismo que aprendimos las reglas del juego, a resistir y ejercer el periodismo en libertad en esa cabecera rota esta mañana por gentes de poca letra y demasiados números. Ahí empecé mi historia con el periodismo, como mis amigos Ángel Bartolomé, Esther Brotons, Blas de Peñas, Pablo Verdú, Pedro López, Manuel Mira Candel, Ramón Gómez Carrión, Gaspar Maciá, José María Pallarés, Pedro Cerrada, Luis Damián Martínez, Bernat, Luis Vicente Candela, José Carlos, Rojas, Álex Domínguez, Joaquín Reina y Ambrosio Ruiz, entre muchos. Lamento el óbito de 'La Verdad' de Alicante.

Pablo Verdú Pineda

Mi modesto homenaje a una parte de mi vida, junto a algunas de las mejores personas y profesionales que he conocido, como Luis Damian Martinez Chazarra, Ángel Bartolomé, Pedro Cerrada, Teresa Cobo, Javi López, Gloria de Nova, Juan Carlos Hernández y el añorado Antonio Cutillas.