Durante el mes de octubre la Comisión de Humanización del Departamento de Salud de Elda, ha propuesto promover la escucha activa en todos los centros sanitarios, dentro de la campaña iniciada a principios de año “12 meses, 12 motivos para humanizar los cuidados”

Y es que sólo oír, no es escuchar. Todos podemos oír, pero sin prestar la más mínima atención a lo que se oye. La escucha activa es una técnica de comunicación basada en el trabajo de Carl Rogers y es utilizada en campos como la enfermería y la psicoterapia. Según otros autores se trata de una serie de comportamientos y actitudes mediante los que el oyente se prepara para escuchar, es decir, para concentrarse en la persona que habla y proporcionar respuestas. Pero probablemente la definición que más se acerca a la realidad es la que hicieron Rogers y Farson en 1979, donde la describieron como una manera de provocar cambios en la vida de los demás.

La escucha activa no sólo va a permitir recibir información. También tiene un maravilloso poder curativo sobre la persona escuchada. Además nos otorga un poder el poder de entender mejor a las personas y trabajar en cooperación con ellas.

Para ello el que escucha debe mirar a los ojos del otro, mostrando interés por la persona que habla, y no solo escuchar sus palabras, sino que además debe prestar atención a los sentimientos, ideas, y pensamientos que la otra persona quiera transmitir.

“Nadie como tú para hacerme reír.nadie como tú sabe tanto de mí.nadie como tú es capaz de compartirmis penas, mi tristeza, mis ganas de vivir.tienes ese don de dar tranquilidad,de saber escuchar, de envolverme en paz.tienes la virtud de hacerme olvidarel miedo que me da mirar la oscuridad.

(Nadie- Oreja de Van Gogh)