La diabetes es una enfermedad crónica que afecta a más de 1 de cada 10 españoles. Hay dos tipos principales de diabetes:

  • La diabetes tipo 2, que es la más frecuente y que, al menos al principio de la enfermedad, se puede tratar con tratamientos que no son insulina.
  • La diabetes tipo 1, que es menos frecuente, generalmente afecta a niños y a pacientes jóvenes que precisan obligatoriamente de tratamiento con insulina. La mayoría de estos pacientes precisan de dosis múltiples de insulina y, a pesar de ello, no consiguen un control adecuado de su diabetes o presentas hipoglucemias (“bajadas de azúcar”) que les impiden llevar una vida normal. Estos pacientes serían candidatos al tratamiento con Bombas de Infusión de Insulina.

La implantación de terapia con bomba de insulina (ISCI o BICI) en pacientes con diabetes tipo 1 mayores de 15 años comenzó en noviembre de 2015 en el Departamento de Salud de Elda. Hasta esa fecha los pacientes tenían que desplazarse al Hospital General de Alicante donde estaba centralizada la atención.

Mientras que en los países europeos el tratamiento con bombas de insulina llega a más de 1 de cada 10 pacientes con diabetes tipo 1, en nuestro país la implantación es de aproximadamente de 1 de cada 5, siendo de uno de cada 4 en nuestra comunidad.

En estos momentos en el Departamento de Salud de Elda hay registradas 17 personas de más de 15 años con una bomba de insulina, las cuales ya no tienen que desplazarse al Hospital General de Alicante para los controles rutinarios y para la implantación de las bombas.

La ventajas del tratamiento con ISCI son la mayor flexibilidad a la hora de ajustar la dosis de insulina, la reducción de eventos hipoglucémicos, la reducción de inyecciones de insulina, la mejoría del control glucémico y, recientemente, se ha visto que podrían reducir los eventos cardiovasculares comparado con la insulina subcutánea.

Aunque la diabetes tipo 1 no es la más frecuente, sí es la más dependiente de cuidados y de inyecciones de insulina. Afecta a personas más jóvenes que precisan una mayor flexibilidad en su vida diaria, lo cual puede ser aportado por la terapia ISCI.

¿Cómo funciona dicha bomba?

La bomba de insulina es un dispositivo de un tamaño algo más grueso que un teléfono móvil y que, mediante un catéter (un tubito) y una aguja insertada bajo la piel va inyectando insulina subcutáneamente de forma continua y, cuando se precise una dosis antes de una comida, de forma inmediata sin necesidad de pinchazos adicionales. Algunas tienen un sistema de alerta, siempre que se conecten a un medidor continuo de glucosa, mediante el cual pueden seguir en tiempo real las evoluciones de su glucemia y, así, realizar un ajuste aún más fino de las glucemias.

También existen sistemas de recomendación de dosis de insulina según la cantidad de hidratos de carbono que se ingieran y la glucemia que se tenga en el momento.

Los pacientes candidatos a este tratamiento con bomba de insulina deben haber recibido una educación diabetológica completa e intensiva, sabiendo hacer recuento de carbohidratos, hacer autoajuste de las dosis de insulina, reconocer pautas de glucemia recurrentes, ser capaces de controlar y ajustar los mandos de las bombas y, medirse las glucemias frecuentemente.

Generalmente, la terapia con bomba de insulina está indicada en pacientes que no se controlan adecuadamente con tratamiento insulínico subcutáneo, o que tiene una diabetes muy lábil con hipoglucemias e hiperglucemias frecuentes, o que no son capaces de detectar las hipoglucemias, mujeres diabéticas que desean quedarse embarazadas y requieren un control estricto de la diabetes y, en general, todo aquél paciente que, a pesar de intentarlo adecuadamente con la insulina subcutánea no puede controlar adecuadamente su diabetes.