La celebración diocesana será este sábado 5 de octubre en Elda con el Gesto Público ¡Construyendo Trabajo Decente! y una posterior celebración eucarística presidida por el obispo Jesús Murgui

Con motivo de la celebración el próximo lunes, 7 de octubre, de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente distintas organizaciones eclesiales vuelven a impulsar, en la Diócesis de Orihuela-Alicante, la iniciativa #IglesiaporelTrabajoDecente. De este modo Cáritas, Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Justicia y Paz, Secretariado de Migraciones ASTI-Alicante, Secretariado de Pastoral Obrera, Acción Católica Obrera (ACO), Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) y Juventud Obrera Cristiana (JOC) se suman a esta campaña nacional promoviendo diversas iniciativas y concienciando sobre la importancia del Trabajo Decente en la sociedad alicantina. Este año con el lema “Frente a la indecente precariedad, trabajo decente, como Dios quiere”.

Así, alrededor de esta fecha, son varios los actos que se han programado en diversos puntos de la Diócesis de Orihuela-Alicante siendo la celebración central este sábado 5 de octubre en Elda. Será en la parroquia de San Francisco de Sales comenzando a las 19:00 h con el Gesto Público “¡Construyendo Trabajo Decente!”. Le seguirá, a las 20:00 h, la celebración eucarística presidida por el obispo diocesano, monseñor Jesús Murgui.

Desde este colectivo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, en el marco de esta Jornada, se desea además manifestar lo siguiente:

Denunciamos los efectos negativos de la precariedad laboral, que se traduce en “vidas truncadas, vulnerables y violentadas de personas explotadas y abusadas por contratos temporales y eventuales, con sueldos que no concuerdan con las horas realizadas, sin seguridad en el puesto de trabajo y sujetos a una flexibilidad que acaba quebrando la dimensión personal de las personas trabajadoras al imposibilitar una verdadera conciliación entre trabajo, familia, descanso, participación social y ocio. El trabajo está lejos de ser un derecho que garantice la dignidad de la persona, mientras sigue aumentado el número de trabajadores y trabajadoras pobres”.

Recordamos las palabras del papa Francisco cuando denuncia que “la dignidad no nos la da el poder, el dinero, la cultura, ¡no! ¡La dignidad nos la da el trabajo!”. Y un trabajo que sea realmente digno, porque hoy, añade, “tantos sistemas sociales, políticos y económicos han hecho una elección que significa explotar a la persona”.

Y hacemos las siguientes propuestas:

- El compromiso de todos los poderes públicos en la construcción de un sistema económico, social y laboral justo, fraterno y sostenible que sitúe a la persona en el centro.

- Un trabajo que garantice la dignidad y la justicia, así como el desarrollo integral de la persona, especialmente de aquellas más descartadas y excluidas.

- Un modelo de trabajo que sea fuente de reconocimiento social y personal, a través de la dignificación de los cuidados, con nuevos planteamientos de políticas sociales, de género y educativas en igualdad entre mujeres y hombres, sin olvidar el derecho a una conciliación real de la vida familiar y laboral.

- Y un trabajo que sea realmente para la vida, que se realice en un entorno de seguridad y salud, con condiciones que garanticen la integridad física y psíquica de la persona.

http://www.iglesiaporeltrabajodecente.org/