El que fuera alcalde de Caudete, el popular José Miguel Mollá, será juzgado por presunta prevaricación por el contrato de suministro de energía municipal. El juez considera que tanto Mollá como otros dos imputados, habrían incurrido en un delito de prevaricación administrativa al haber firmado un contrato sin ningún procedimiento formal y aprovechando que la secretaria y la interventora estaban de vacaciones.

El auto pone de relieve que Mollá aprovechó un momento en que tanto la secretaria municipal como la interventora se encontraban de vacaciones para firmar los contratos investigados con la empresa Fox Energía y determina que la contratación se realizó sin ningún procedimiento mínimamente formal. Por decirlo sencillamente, se realizó como si se estuviera realizando el contrato de un domicilio particular, pero se trataba de un ayuntamiento de importancia como es Caudete, por un importe económico de 479.000 euros.

Fue el Grupo Municipal Ganemos Caudete quien llevó ante la Fiscalía esta denuncia en enero de 2017. En ese momento el concejal de Ganemos en la localidad, Pedro Ortuño, aseguraba que según los informes de secretaría en los que se habían fundamentado para presentar la denuncia, se decía que el ya ex alcalde se había saltado la normativa de contratación pública. “Nadie sabía nada en el ayuntamiento, solo el alcalde”, apuntaban desde el partido político.

"Cabe recordar aquí, que el actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Caudete, con su alcalde Moisés López a la cabeza se ha negado a crear una comisión de investigación sobre este asunto, a pesar de haber sido aprobada por el pleno municipal. Además, parece que el PP mantiene la confianza en Mollá, que sigue trabajando como asesor en la Diputación para el grupo popular”, afirma Ganemos.