Los cuatro trabajos más destacados de la pasada edición de los Premios Fugaz al Cortometraje Español se proyectarán en un pase especial y único en la localidad de Caudete.

“Madre”, cortometraje dirigido por Rodrigo Sorogoyen y nominado al Oscar el pasado febrero, formará parte de la sesión.

Los Premios Fugaz son los principales galardones del cortometraje español, y los únicos decididos por una gran comisión de profesionales compuesta por más de 400 personas vinculadas al sector del cortometraje. En su segunda edición, celebrada en mayo de 2018 en el Palacio de la Prensa (Callao, Madrid) se otorgaron 18 estatuillas que premiaron a todos los aspectos que intervienen en la creación de un cortometraje, además de un premio homenaje que recayó en la figura de Javier Fesser (posterior Goya a mejor película por Campeones) por su carrera profesional íntimamente ligada al formato corto.

El principal triunfador de los premios fue “Madre”, cortometraje dirigido por Rodrigo Sorogoyen, que recientemente recibió también el Goya a la mejor dirección por El reino. El cortometraje, que optaba a cinco galardones, se hizo con los Premios Fugaz a mejor dirección, mejor guion, mejor actriz (Marta Nieto) y mejor cortometraje.

Un claro éxito de una historia cruda, que narra cómo una madre comprueba mediante una llamada telefónica que su hijo pequeño está solo y abandonado en una playa de la costa francesa. Un único plano secuencia que ha conseguido un multitud de reconocimientos internacionales (el último de ellos la reciente nominación al Oscar) y que ha propiciado la producción de un largometraje que continúe la historia, el cual ya está rodado y pendiente de estreno.

En la sesión acompañarán a “Madre” otros tres destacados cortometrajes, que también sobresalieron en la pasada edición de los Premios Fugaz: “Caronte”, de Luis Tinoco, que obtuvo 8 nominaciones y los premios a mejor sonido y mejores efectos especiales, “El escarabajo al final de la calle”, de Joan Vives Lozano, que obtuvo 5 nominaciones y el premio a la mejor dirección novel, y “Ni una sola línea”, de Víctor Somoza, que obtuvo 5 nominaciones y el premio al mejor montaje.

Un cóctel perfecto que muestra lo mejor del cortometraje español pasando por la comedia, el drama y el cine fantástico, y que sin duda representa el gran nivel que tienen los trabajos nacionales en formato corto, un género que ha sabido lidiar con la crisis económica para convertirse en un auténtico referente internacional (solo en los últimos 15 años han estado nominados al Oscar 7 cortometrajes españoles).