La Guardia Civil de Aspe ha detenido a una pareja sexagenaria, vecina de dicha localidad, por ser los presuntos autores de un supuesto delito contra la salud pública (por cultivo de sustancias estupefacientes), además de un delito de defraudación de fluido eléctrico y otro de blanqueo de capitales.

Sobre las 03.45 horas de la madrugada del pasado día 2 de octubre del 2019, la Guardia Civil de Aspe recibió una llamada telefónica, de un vecino de dicha población, quien solicitaba auxilio, debido a que unas cinco personas habían accedido al interior de su parcela y, al parecer, le estaban robando diversos efectos de una caseta de aperos.

Los agentes se personaron inmediatamente en el lugar, junto con una patrulla de Policía Local de Aspe, quienes pudieron comprobar que, efectivamente, el aviso de robo era cierto, si bien lo sustraído sorprendió a los agentes.

Los autores del hecho, tras saltar el vallado perimetral de la parcela y forzar una ventana de una caseta, accedieron al interior de ésta, de la que sustrajeron unas 80 plantas de marihuana, dejando en el lugar numerosos restos de plantas, así como unas 300 plantas más, en diferentes fases de crecimiento.

Ante estos hechos, los agentes de la Guardia Civil de Aspe procedieron a la detención del llamante, morador de la vivienda y víctima, en principio, del robo.

Los agentes requirieron, además, la colaboración de personal técnico de la empresa suministradora de electricidad, quienes confirmaron la existencia en la finca de un enganche ilegal a la red de suministro.

En el transcurso de la búsqueda de esta conexión ilícita, se encontró, enterrado en el jardín, un bolso de mano, el cual contenía en su interior 7.100 euros en efectivo, en billetes de 50 euros, reconociendo en ese momento la esposa del detenido que eran de su propiedad, no pudiendo acreditar su lícita procedencia, por lo que ella también fue detenida, por un supuesto delito de blanqueo de capitales.

En el posterior registro domiciliario se intervino un total de 90 plantas de marihuana de tamaño mediano, 105 plantas de tamaño pequeño, 106 plantas de tamaño grande, 569 gramos de marihuana seca ya triturada, 412 gramos de cogollos de marihuana secos, preparados para su distribución y numeroso material eléctrico (ventiladores, lámparas halógenas, etc), que conformaba la instalación para el cultivo de la sustancia estupefaciente.

A los dos detenidos, españoles de 64 y 60 años, se les imputa un delito contra la salud pública (por cultivo de sustancias estupefacientes), un delito de defraudación de fluido eléctrico y un delito de blanqueo de capitales.

Ya han sido puestos a disposición de la Autoridad Judicial, quien ha decretado su puesta en libertad con cargos, a la espera de la celebración del juicio.