La Asociación Fotográfica de Elda (AFE) se formó en 1996 y por su directiva han pasado varias personas. Hace unos dos años, comenzó la andadura de su actual presidenta, Mercedes Candelas. Con ella hablamos sobre el pasado, el presente y el futuro de la asociación, de la fotografía y del movimiento cultural eldense.

Mercedes es hija de uno de los primeros miembros de la AFE. De niña, se colaba en el pequeño laboratorio de su padre para observar como daba vida a los momentos que había capturado con su objetivo. Fruto de esta semilla fue la afición a la fotografía de una joven que compró su primera cámara réflex al cobrar su segundo sueldo. En sus propias palabras: “ahí empecé a aprender, y todavía sigo”.

Mercedes se sitúo en la presidencia de la AFE cuando “la asociación estaba en un punto delicado”. La directiva llevaba mucho tiempo y estaba un poco cansada, “parecía que la cosa se hundía un poco”. Y así fue como un grupo decidió plantar cara el reto. “Somos personas que tienen ganas de que esto funcione. Siempre intentamos mejorar y pensar cosas nuevas”, nos dice la eldense.

La asociación

Cuando uno observa las fotografías de los miembros de la AFE en sus exposiciones, en su página web o en la de su Facebook, puede pensar que en sus filas solamente hay cabida para artistas con experiencia o profesionales. Nada más lejos de la realidad.

Tal y como nos cuenta Mercedes Candelas, la AFE procura realizar con una periodicidad anual, cursos de iniciación “para esa gente que tiene una cámara y no sabe usarla”. El objetivo es “que prueben, que intenten conocer un poquito su cámara y que le saquen partido para conseguir hacer, cada vez, mejores fotos”. Con la inscripción a este curso, cada alumno obtiene una suscripción anual a este espacio de intercambio cultural. “Es bonito que haya renovación y gente nueva. Cada fotógrafo tiene su mirada, y puede aportar formas de hacer fotos diferentes”, admite la presidenta.

En la exposición anual de la asociación, el trabajo de los nuevos miembros suele tener cabida. Consideran que la experiencia fotográfica va más allá de disparar un obturador y quieren que los principiantes también la sientan. “Puedes hacer un curso de iniciación, pero si no llegas a enmarcar tus fotos, a exponerlas, a que el público pueda interpretarlas, realmente no has terminado el proceso”, cuenta Candelas.

Actividades

Aunque todavía no tienen el calendario del año próximo, los últimos meses de 2019 ofrecen un gran número de propuestas para que los aficionados no se aburran. Cursos, charlas, exposiciones, una liguilla y quedadas, son algunas de las actividades a las que puede acudir cualquier persona, ya sea socia o no.

Una liguilla es la actividad que no puede faltar en ninguna asociación fotográfica que se precie. En la AFE, además, tienen su propia receta: “Proponemos un tema cada mes. Los fotógrafos traen una foto que se numera y se pone sobre la mesa para que cada asistente la puntúe del 5 al 10”.

Tras el proceso, obtienen un ranking mensual, pero la cosa no queda ahí: “Después, vamos exponiendo las fotos, sin saber su autoría, y las comentamos. Decimos qué nos gusta y qué se podría mejorar. Intentamos que sea una crítica constructiva, pero a veces nos damos un poco de caña”, admite Mercedes sin poder evitar que se le escape una pequeña sonrisa. Por último, el autor de la fotografía explica su proceso. Lo interesante de esta liguilla es que “se presenta la fotografía en papel, esto obliga a mejorar la técnica de copiado y montaje”.

Además del curso anual de iniciación, realizan otro de retoque y tienen en marcha el proyecto Fotografía con José Manuel Sanz. Se trata de unas charlas formativas impartidas por un socio que se dedica a la fotografía profesionalmente. “Todos le escuchamos embelesados, porque sabe mucho y lo explica muy bien, es algo muy chulo”, cuenta la presidenta de la asociación.

Pero si realizamos un repaso por la cantidad de actividades que organizan, no debemos dejar pasar una de sus últimas propuestas, Fotoviajeros. Consiste en el viaje de un socio o aficionado contado a través de la fotografía. “Son fotos muy trabajadas. Es un proyecto nuevo y tenemos programadas las cuatro sesiones de aquí a diciembre”, cuenta ilusionada Mercedes.

Ayuntamiento y movimiento asociativo

Los miembros de AFE no son las únicas personas con inquietudes artísticas y culturales que optan por el asociacionismo en Elda. En palabras de Candelas, “hay mucha gente asociada, con un potencial creativo increíble y muchísimas ganas de hacer cosas, pero estamos todos un poco frenados.”

Para ellos, el apoyo concedido por las instituciones locales deja que desear: “Se les llena la boca de ‘lo que necesitéis’, pero no es verdad. Al final nos encontramos bastante solos”. La presidenta de la AFE cuenta como el grupo ha tenido que alquilar otros locales para realizar sus actividades: “los que nos cede el Ayuntamiento se nos quedan muy pequeños. Ahora parece que han alquilado una sala de la fundación FICIA, pero está sin acondicionar”.

En mayo, el Alcalde de Elda, Rubén Alfaro, se reunió con representantes de todas las asociaciones para recoger las inquietudes y déficits que pudieran tener. “Se propusieron muchas ideas, como crear un Consejo de Cultura que dijeron que se pondría en marcha para septiembre”. El papel de este consejo sería el de asesorar y dialogar con las diferentes asociaciones, pero una vez pasado ese mes, el sentimiento de la asociación no es demasiado positivo: “En Elda, menos las fiestas, todo lo demás parece que no importa demasiado”.

De lo digital a lo analógico

La Asociación Fotográfica Eldense se creó hace 23 años, antes de la irrupción de la era digital que ha hecho que la fotografía avance a pasos de gigante. Y es que ahora, cada persona con un smartphone es susceptible de convertirse en fotógrafo.

“El móvil tiene unas limitaciones, pero hay gente que hace un trabajo muy interesante con él”, opina Candelas. El teléfono permite hacer fotografía muy rápidamente y su principal ventaja es que siempre lo llevamos encima. Es cierto que no todas las fotos poseen cierta calidad, pero “a veces no importa tanto con que la haces, sino cual es la mirada, el encuadre o el punto de vista… Eso es lo importante.”

Candelas nos explica que en la asociación hay lugar para todo tipo de fotografía. “Hay gente que ha trabajado con la analógica y que es muy buena con la digital pero que le sigue gustando copiar las fotos y revelar con líquidos”. Y explica: “Cuando un fotógrafo lleva un carrete de 36, 24 o 12 fotos y tiene que hacer una foto, debe hacerla rápido, pero tiene que salir bien”. Para ella, no solo ha avanzado la técnica: “ahora tenemos una mentalidad de inmediatez, hacemos una foto y necesitamos mirarla en el visor, pero lo otro tenía mucho encanto.” El mundo de la fotografía puede ser un buen reflejo de como el avance tecnológico no solo ha cambiado nuestro