El Ayuntamiento de Biar informa del peligro de la denominada 'procesionaria' en el Santuario y en el Camino de la Virgen. Se ha detectado la aparición de este tipo de la oruga, y aunque el consistorio biarense ya está trabajando para erradicar esta plaga, advierten tanto a los niños y niñas, como a los propietarios de animales que transitan por la zona, que lleven precaución.

Con la subida generalizada de las temperaturas, la oruga procesionaria prolifera en campos y parques, suponiendo un auténtico peligro para los niños y los animales de compañía. Los expertos recomiendan evitar el contacto con estos insectos a toda costa, pues pueden hacer enfermar de gravedad a quien las toque.

Expertos veterinarios y empresas de control de plagas han coincidido además en advertir sobre el riesgo "serio" que pueden suponer estas larvas para las personas y animales. La inhalación de los finos pelos de la oruga, donde oculta su veneno, puede producir desde urticarias hasta reacciones alérgicas, especialmente en los niños, que son más vulnerables.

Por lo que a los animales se refiere, en muchos casos los éstos pueden fallecer por el contacto con estas orugas, por lo que hay que intentar darse cuenta a tiempo para evitar el roce de las mascotas con estos insectos. Si los pelillos de las orugas entran en contacto con las mucosas o con los ojos de los animales, los síntomas suelen ser picores, urticarias y sensación de quemazón y si la tocan suelen comenzar a babear y a rascarse la zona de la boca.